
Con el de ayer, son ya cuatro los reventones provocados por las excavadoras que trabajan en la instalación de los raíles por los que rodará el metro ligero. El primero de ellos tuvo lugar hace casi un año, el 21 de febrero, cuando una máquina provocó un escape de gas, también en Sancho el Sabio, y dejó sin suministro a 117 clientes de Naturgas.
El 6 de marzo, otra excavadora rompía una tubería en el Bulevar de Euskal Herria. El agua inundó en aquella ocasión toda la calle y colapsó el tráfico durante dos horas. Siete meses más tarde, el 10 de octubre del pasado año, un reventón en otro conducto de la ciudad dejó sin agua a más de treinta comercios y portales.
Con todo, y al margen de las obras del tranvía, la red de agua de tuberías de Vitoria sufrió en 2007 un total de 135 averías y una docena de reventones. Por ello, el Ayuntamiento se va a volcar en la sustitución de su vieja red de cañerías de fibrocemento que, según los informes de Amvisa, «producen problemas».
El proyecto contempla una inversión entre este año y el siguiente de 1,7 millones de euros para suplir las viejas tuberías. Amvisa ha situado la actuación en 17 calles que tienen bajo su asfalto conductos de fibrocemento. La mitad están en el Casco Viejo. Tan sólo estas obras supondrán un desembolso de 950.000 euros.









