
El objetivo de la asamblea es que el organismo consultivo elabore un informe preceptivo sobre el documento, tal y como se pide en el reglamento municipal que regula el consejo.
Durante dos horas, el regidor socialista explicó en líneas generales los principales proyectos que su gabinete prevé poner en marcha esta legislatura, así como el dinero que se destinará para llevarlos a cabo.
El análisis preceptivo deberá realizarse en un tiempo récord, ya que el próximo 19 de febrero se publicarán en el Boletín Oficial del Territorio Histórico de Álava (BOTHA). «Las cosas se han hecho mal y os pido disculpas. Os garantizo que en el siguiente ejercicio no va a ocurrir y que se cumpliará el reglamento», subrayó Lazcoz.
El alcalde expuso a los miembros del colectivo sus ideas sobre las que deben girar las relaciones entre el Ayuntamiento y el Consejo Social. «Reconozco que hay déficits que espero se puedan solucionar para poder entablar un diálogo fluido y honesto. Tenemos que establecer unas reglas de juego para no convertirlo en un órgano florero», propuso.
Recordó, asimismo, que en los presupuestos se ha destinado una dotación de 50.000 euros para «posibilitar la autonomía del organismo».
El próximo lunes, los 32 miembros del Consejo Social, los mismos que lo formaron el año pasado, volverán a reunirse para comenzar a analizar el documento. Durante el encuentro, ratificarán la continuidad del ex alcalde José Ángel Cuerda como presidente del órgano consultivo, así como la de sus componentes.
No influir
Lazcoz subrayó que no estará presente en la elección del principal cargo del Consejo Social, «para que luego no digan que influyo en la decisión», señaló.
Para cumplir con una nueva normativa estatal de modernización de los gobiernos locales, el Ayuntamiento de Vitoria se vio obligado a crear en noviembre de 2006 este órgano asesor formado por una treintena de personalidades relacionadas con los ámbitos empresarial, sindical, social, educativo y vecinales de la ciudad.









