
Se trata de una medida excepcional -en principio se extenderá hasta el 31 de marzo- con la que el Cuerpo Nacional de Policía persigue enterrar las interminables colas que se forman en el recinto bilbaíno desde que el 14 de septiembre se implantó el sistema para la tramitación del nuevo DNI electrónico. De hecho, como adelantó este periódico, había ciudadanos que llegaban a la céntrica oficina en plena madrugada, sobre las cuatro, y regresaban a casa con un monumental enfado debido a que los funcionarios no eran capaces de dar servicio a todas las personas que aguardaban; alrededor de cuatrocientas en las jornadas de mayor concentración. Algunos vizcaínos, por este motivo, denunciaron que habían tenido que acudir «hasta en seis ocasiones» para obtener su DNI.
Según la Delegación del Gobierno en el País Vasco, con esta ampliación del horario de atención al público -denominada 'plan especial' en la página web dedicada al carné electrónico- se satisfará «la demanda de los ciudadanos». Asimismo, apunta que evitará «tiempos de espera» y la consiguiente «formación de colas».
De todos modos, esta problemática no era exclusiva de la capital vizcaína. También los usuarios de las oficinas de expedición del documento en Barakaldo, Basauri y Portugalete padecían este calvario. En estas poblaciones, sin embargo, no está previsto tomar ninguna disposición extraordinaria.
Inquietud
La ampliación del horario, sin embargo, no fue la primera solución que barajó la Delegación del Gobierno para combatir las aglomeraciones. En un primer momento, fuentes de la Administración hablaron de la implantación de un sistema de cita previa, que entraría en funcionamiento a principios de año. Un modelo que parece haber quedado desterrado y que ya se empleaba por iniciativa propia de los funcionarios del recinto de Getxo, el único que no se saturaba en el territorio.
El nuevo documento electrónico persigue, paradójicamente, facilitar la relación de los ciudadanos con las instituciones. Permite, por ejemplo, realizar trámites en Internet, garantizar la identidad de las personas que realizan cualquier tipo de gestión y ofrece la validez jurídica de la firma electrónica. Desde que en marzo de 2006 arrancó su implantación en Burgos como experiencia piloto, ya se han expedido 2.225.131 carnés en toda España.





