
Ayer acudieron mil personas, se exhibieron 170 vehículos y 20 motos clásicas. Entre ellos, dos goggomóbiles. «Recuerdo haberlo visto en la carretera cuando era niño», relató Juan Carlos Amontegui, de Durango, quien sueña con hacerse con un Ford Mustang americano. Piden 30 'kilos' por el modelo descapotable. «Rojo o de otro color, algún día...», soñaba.
Proliferaban los 'seiscientos'. Uno de 1970 buscaba comprador. Como reclamo lucía la etiqueta «ITV pasada». Juan, vecino de Sopelana, exponía otro de segunda serie. «En el 57 se puso a la venta por 73.500 pesetas. Se dejaron de fabricar en 1973. Aunque en Bosnia y en Argentina siguieron haciéndose hasta 1989», relataba.
Capricho de la época
Unos metros más allá, un flamante y azul 'Renault Alpine 1100', del 67, atraía miradas de envidia. El orgulloso propietario del capricho de la época, Imanol Ibergarai, lo adquirió en 1982. Tardó 1.500 horas en arreglarlo, calculando una media diaria de hora y media durante tres años. «Con este motor, en Francia, podría sacar por él 45.000 euros», explicaba orgulloso.
Incluso podía contemplarse un 'BMW Isetta', utilitario alemán con forma de ratón y al que se accede por delante. Comenzó a fabricarse en Italia allá por 1957. BMW, en plena crisis de la postguerra, compró la licencia y fabricó alrededor de 166.800 unidades en Alemania hasta 1962. Allí adquirió su joya el bilbaíno Imanol Beriztain. Podría venderlo por 20.000 euros. Alcanza los 85 kilómetros por hora. «Los problemas llegan a la hora de subir las cuestas», apuntaba.
En otro extremo de la explanada se lucía un modelo de 'Citroën 2CV', popularmente conocido como 'dos caballos'. «Un clásico de los años 80. Era el coche de los hi-ppies, de los inconformistas», describe Beriztain. Cada coche encierra una historia que no siempre se pierde en el pasado.






