
Los hechos ocurrieron de madrugada en el cruce entre las calles Artapadura y Portal de Arriaga, junto a la gasolinera; una zona en la que habitualmente ejercen la prostitución una veintena de mujeres, en su mayoría de origen africano.
Dos jóvenes que iban en el interior de un coche se acercaron a las prostituta, una inmigrante subsahariana sin papeles, para solicitar sus servicios. Sin embargo, ésta se negó a ello. Ante la negativa, uno de los hombres se bajó del turismo y comenzó a insultarla y amenazarla, según detalló a EL CORREO Miguel Ángel Ruiz, presidente de la comisión anti-sida.
Hemorragia
Poco después, la palabras se convirtieron en golpes y la mujer acabó en el suelo. Aún así el agresor no cejó en su empeño y continúo con la paliza. Al parecer, su acompañante no hizo nada para que desistiese de su actitud. Finalmente, la pareja de amigos huyó en el interior del vehículo.
La mujer acudió al hospital txagorritxu acompañada por un conocido. En el centro sanitario fue atendida de «policontusiones en la cabeza, el tronco y extremidades, así como de una hemorragia en un ojo».
Este tipo de agresiones no son nuevas. Y es que, las mujeres que hacen la calle en Vitoria -principalmente en las salidas de la ciudad, como Lakua-Arriaga- sufren a menudo todo tipo de «humillaciones físicas y verbales», según Ruiz. Los agresores aprovechan que las prostitutas están en una situación de especial vulnerabilidad. De hecho, es frecuente que no les denuncien «por miedo» a ser expatriadas a su país de origen.
En este sentido, la presidenta de Gizarterako, asociación que les presta ayuda en Vitoria, Chelo Ordejón, recordó ayer que las meretrices «no tienen protección de ninguna clase». La Policía Local, eso sí, suele hablar con ellas por si tienen problemas.









