
Los siniestros provocados por bichos salvajes son un fenómeno creciente tanto en Álava como en todo el norte de España. Sólo en la provincia se estima que viven unos cuatro mil jabalíes, y provocan unos ochenta accidentes al año. Sin embargo, lo curioso del suceso de anteayer es que el marrano osó penetrar en pleno núcleo urbano. «No es tan curioso», corrige Florencio Markina, técnico de la Asociación de Cotos de Caza de Álava (ACCA) y doctor en Ciencias Biológicas.
«Zabalgana hace un año era monte. Al final, somos nosotros quienes hemos invadido el territorio. Seguramente el bicho nació en la zona y sigue bajando a comer. Los animales tienen un dominio vital, una zona donde están y, aunque sea invadida, ellos van a seguir yendo».
Esta explicación es sólo la primera de una extensa lista para justificar la llegada del jabalí a plena zona urbana. Porque hay más, y algunas apuntan a que la aparición de animales salvajes en Vitoria podría dejar de ser motivo de sorpresa y convertirse en algo casi habitual. Como esta otra que apunta Markina: la mayor parte del territorio de la capital alavesa «es zona de seguridad, no se puede cazar. Ahora casi todos los domingos hay batidas, y los animales no son tontos, así que se van donde están tranquilos». Y están más tranquilos en la ciudad que en el monte.
En busca de basura
En Vitoria los jabatos no sólo conjuran el riesgo de encontrarse con una escopeta, sino que, además, «tienen acceso a comida, desde basura hasta cuatro hierbas que salgan en una cuneta. Comen de todo», dice Markina.
-¿Ya no hay miedo a los humanos?
-Los animales cada vez se acostumbran más a la gente. Hace cuarenta años en el monte no había más que pastores. Ahora, vas un domingo y te encuentras con cientos de personas. Así, los bichos salvajes van perdiendo el miedo.
-¿Pueden ser peligrosos?
-Sólo por el riesgo que hay de que provoquen un accidente. Nunca atacarán a un humano, porque nos tienen pavor.
-¿Sigue creciendo la población de jabalíes?
-En veinte años se ha multiplicado por siete, y por eso ahora también se caza mucho más. El motivo es que estos animales antes dependían de las bellotas, y ahora tienen comida todo el año a costa de los cultivos del hombre.
-No les vale con eso, y casi entran en nuestras casas.
-Lo que antes era monte, ahora es asfalto. Y en el asfalto siguen encontrando comida.









