Los hechos que dieron lugar a la detención de estos jóvenes, que podrían estar relacionados con una banda de delincuentes comunes franceses, comenzaron sobre las 10 horas del miércoles cuando la Policía vasca tuvo conocimiento de la presencia de un turismo estacionado en una zona reservada de la calle Mari de la Parte Vieja donostiarra, junto a la comandancia de Marina.
Los agentes comprobaron que el vehículo, un 'Ford Fiesta' con placas francesas, presentaba el bombín de una de las puertas forzado y una de las ventanillas medio bajada. Los ertzainas inspeccionaron el coche y encontraron en el interior una bolsa con las armas citadas, por lo que precintaron y retiraron el vehículo a dependencias policiales. Ya por la tarde, sobre las 18 horas, un joven se presentó en la inspección de la Guardia Municipal de San Sebastián para reclamar un coche que, según dijo, le había prestado a una pareja en Burdeos hace varios días y que no se encontraba donde lo habían estacionado. La Policía local avisó a la Ertzaintza, que acudió al lugar y detuvo a este joven junto a otros tres que esperaban en la zona de la estación del Norte de Renfe dentro de otro turismo.
Al parecer, dos de los ocupantes de ese vehículo eran los que previamente habían estacionado en la calle Mari el 'Ford Fiesta' con las armas. La Policía vasca ha imputado a los cuatro arrestados, tres varones y una mujer, un delito de tenencia ilícita de armas, cuyo origen y destino está siendo investigado por la Ertzaintza, que indaga también sobre la presunta relación de estos jóvenes con una banda de delincuencia común.





