Este joven vitoriano destaca la delincuencia que hay en el país centroafricano. «La verdad es que no es un lugar muy seguro. Yo no voy a pie por la inseguridad que hay en las calles», sentencia. La explicación, obvia. «Hay mucha miseria y hambre, y esto genera delincuencia», revela.
Pero no todo son aspectos negativos. Muy al contrario. Iñaki no se cansa de recalcar el fabuloso carácter de los africanos, y en especial, de los cameruneses. «Son tremendamente simpáticos y tranquilos», detalla.









