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LUIS MENDIZABAL, SOCIÓLOGO DEL AYUNTAMIENTO DE VITORIA
«La vivienda debe contar con las personas que viven solas»
El experto en demografía critica que los pisos en la capital alavesa «son homogéneos; sólo se construyen de ochenta y tantos metros cuadrados»
27.01.08 -

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«La vivienda debe contar con las personas que viven solas»
GENTE. El experto municipal en demografía camina por una céntrica calle de Vitoria, con ciudadanos a su espalda. / IGOR AIZPURU
A Luis Mendizabal (Bilbao, 59 años) le está dando trabajo la evolución de Vitoria. Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología, este hombre con aire a Federico Luppi se encarga de los estudios demográficos de la capital alavesa. La ciudad de la creciente inmigración y la extensión de Este a Oeste.

-Ya hay 27.000 ciudadanos en Vitoria que viven solos. ¿Es un signo de sociedad moderna y europea?

-Sí, sin duda. Y eso que la emancipación de los jóvenes aquí es todavía muy débil.

-Un número de 'impares' muy significativo. ¿Hay que edificar pisos 'ad hoc' para un sector emergente?

-Sí, hay que tenerlos en cuenta. Cada marca de coche fabrica muchas variedades. Esto debería aplicarse a los pisos y no se está haciendo. La vivienda en Vitoria es muy homogénea, de ochenta y tantos metros. Y lo normal sería ajustar mejor la oferta a la demanda. Mucha gente piensa que el piso es para toda la vida, pero las necesidades de una persona varían. No es lo mismo ser joven que tener hijos. O recobrar la libertad cuando éstos se han independizado. O ser mayor dependiente. Ya estamos viendo apartamentos para jóvenes y tutelados para la tercera edad. Se están haciendo, pero debería ser de una forma más normalizada.

-¿Hay que asumir el envejecimiento demográfico del centro y algunos barrios tradicionales o se deben aplicar medidas de choque para evitarlo? Por ejemplo, la venta de pisos de segunda mano a jóvenes.

-Habría que dinamizarlos con el alquiler. Pero es difícil hacer políticas que no provoquen la especulación inmobiliaria, a la que todos tenemos mucho miedo. Y luego, cada persona toma decisiones cada vez más individuales. Es una tendencia imparable.

-El estribillo de los últimos años canta al Casco Medieval. ¿Se hace lo correcto para impulsarlo?

-El Casco Viejo -ya sé que se trata de una frase hecha- es el corazón de la ciudad. Y el corazón siempre hay que tenerlo bien cuidado. Vitoria lo necesita como identidad. Está habiendo operaciones exitosas, como la de la catedral...

-El Ayuntamiento aprobó habilitar lonjas como viviendas pero, debido a la especulación, el proyecto se ha paralizado. ¿Era bueno y se trata de un paso atrás?

-Todo lo que sirva para aumentar la oferta de vivienda no es malo. Pero habilitar bajos parece que provoca más riesgo de especulación. Con lo cual, si quieres solucionar algo y lo vas a empeorar... Al menos hay que pensarlo.

-A Vitoria le han crecido dos extremidades enormes. ¿Qué opina de Salburua y Zabalgana en cuanto a urbanización y equipamiento?

-Seguramente es el final de un modelo de crecimiento que ha tenido una ciudad con fama justificada de planificadora, aunque se pueden criticar algunos aspectos. Esa es la imagen que se tiene de esta ciudad fuera de aquí.

-¿Cuáles son esas críticas?

-Cada barrio está pegado al otro sin una continuidad, falta un ensanche tipo Barcelona o tipo Bilbao, racionalista, de cuadrados, de manzana tradicional.

-Hay hosteleros que piden que se acote la apertura de sucursales bancarias en el centro porque cierran a las tres y adormecen aún más las tardes en la zona. ¿Habría que restringir el tema?

-No lo sé. Habría que saber qué es antes, si el huevo o la gallina, la demanda del banco para coger esa lonja o la oferta del que estaba ocupándola y no ve futuro.

-¿Acabará por revertirse la tendencia a dejar Vitoria para vivir en Murguía o Alegría?

-Por ahora no. Hasta hace diez años Vitoria absorbía a la provincia, pero eso se invirtió. La tentación de la vivienda unifamiliar es grande, es el modelo, 'la granja de Play mobil'. También es cierto que es un ideal para parejas jóvenes con niños pequeños, para un momento de la vida.

-Buena parte del crecimiento demográfico de la ciudad se debe a la inmigración. El 9% de los habitantes son extranjeros. ¿Qué margen de acogida le queda a Vitoria?

-Aquí hay un modelo industrial que requiere una formación cualificada. Tenemos margen de acogida. Demográficamente no estamos en el modelo óptimo de reproducción, que sería el de dos hijos por mujer. Seguimos en uno.

Inmigración y tráfico

-Según los datos del concejal de Asuntos Sociales, los latinos viven en El Pilar y los magrebíes, en el Casco Medieval. ¿Esta distribución por procedencias puede generar guetos?

-Es muy difícil que un magrebí no se junte con otro, es con el que se va a entender. Una cosa son los bodegones, a los que estamos acostumbrados, y otra son los 'collages'. Y el 'collage' que tenemos hay que aceptarlo. Las identidades étnicas son peligrosas, pero también inevitables y muy difíciles de superar. Un budista no va a ser mahometano en su vida.

-Una porción relevante de extranjeros trabaja en la construcción, un sector en retroceso. ¿Hay peligro de que esta recesión genere pobreza?

-Sí, pero puede pasar que simplemente se marchen a otro sitio. La movilidad es cada vez mayor. En los años cincuenta el inmigrante llegaba a un sitio y se quedaba allí, aunque fuera a verlas venir.

-¿Es sostenible duplicar la superficie de la ciudad?

-No. Vitoria se ha extendido mucho y ha bajado demasiado la densidad. Pero aun así, sigue teniendo un modelo concentrado frente al disperso de Europa.

-¿Y qué es mejor, crecer a lo alto o a lo ancho?

-Pues seguramente será en altura. No ocupa superficie y permite la biodiversidad en el resto del territorio. Pero también afea el paisaje y dará sombra a otros...

-¿También considera caótico el tráfico en Vitoria?

-Hay un vehículo por cada dos mayores de dieciocho años en Vitoria. Pero es que el coche es el símbolo del sistema en el que vivimos, la extensión mecánica de la persona. Es muy difícil de superar y no exclusivo de esta ciudad. Otra cosa es que debe ordenarse.

-¿Partidario del tranvía?

-Sí, sí. Ya sé que en Vitoria hay 'fifty-fifty', pero yo creo que facilitará la movilidad de una forma exponencial.

-Pero sólo nace en el Norte, cuando la expansión actual es al Este y al Oeste.

-Ya, bueno, pero ahora esa línea recoge la máxima población.

-¿Le agrada la extensión de las peatonalizaciones como una mancha de aceite?

-Sí. Siempre es bueno crear espacios públicos de calidad.
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