
El bloque rojillo salió al césped de La Devesa con el ánimo de solventar pronto el choque contra el conjunto leonés, y aunque en los primeros instantes no llegó a encontrar la portería que defendía Omar, su insistencia en la búsqueda se reflejó con el lanzamiento de cuatro saques de esquina en los cinco primeros minutos del encuentro. Tras el lanzamiento del último se vio el primer disparo con intención; fue de Pablo, pero atajó Omar.
El partido en la primera mitad sólo tuvo una dirección y los espectadores pudieron olvidarse de que había dos parcelas divididas por la línea central. Era el equipo de Miranda, ayer de negro, el dueño del esférico y, por lo tanto también del ritmo del choque.
Eso sí, pese a esta circunstancia la primera ocasión clara de verdad fue para los de Simón Pérez a los 16 minutos. Una contra de Ayrton acabó en los pies de Puente. El media punta quiso controlar el esférico y se le fue lo suficiente como para que Diego le arrebatara el cuero de los pies.
A partir de ese pequeño susto para los de Sola el Mirandés volvió a intentar asediar el área del equipo rojiblanco, primero lo intentó Jon Ríos y después Pablo, todo esto antes de que se llegara al minuto 20. Poco hubo que esperar después para ver el primer gol del conjunto de Anduva. Tras un saque de banda desde la derecha del ataque efectuado por Jon Ríos, Joseba disparó libre de marca; su tiro fue rechazado por Omar y le cayó a Iván Moreno, que sin pensarlo disparó raso y batió al portero local.
Mejor debú para el riojano, imposible. Pudo ampliar su cuenta tres minutos después de que se cumpliera la media hora. Un balón peleado por Joseba le cae a Pablo que cambia de orientación para que remate Iván Moreno; se llenó de balón y el envío se fue por encima del larguero.
En la jugada siguiente fueron los locales quienes hicieron su segundo disparo a las inmediaciones de la puerta rojilla. Ayrton, desde fuera del área y, a la media vuelta, intentó sorprender a Diego. Su disparo se fue cerca de la escuadra izquierda.
El choque avanzaba y el Mirandés seguía intentando ampliar la cuenta. Y lo logró a los 40 minutos. Aira zancadilleaba dentro del área a Pablo y Becerril no dudó en señalar el claro penalti que transformó de tiro raso Iván Agustín. Un 0-2 acorde con lo que se veía.
Hasta el final sólo hubo una jugada más destacable, y fue un gol anulado a Diego, que estaba en claro fuera de juego. De hecho el colegiado ya lo había pitado antes de que cabeceara a la red. Desde ese instante los dos equipos esperaron para que llegara el tiempo de descanso y ver cómo debían afrontar la segunda mitad. Si había alguna variación ésta debía producirse en las filas locales.
Tímida reacción
En la vuelta al terreno de juego, en el segundo período, el Bembibre se mostró un poco más enchufado, forzó algunos corners y del lanzamiento de uno de ellos, cuando el cronómetro reflejaba el minuto 68, llegó una oportunidad para Llamazares que cabeceó con intención pero por encima del larguero de la portería defendida por Diego.
Eran los mejores minutos de los locales pero seguían sin inquietar de verdad al Mirandés. Así las cosas, además, los rojillos sentenciaron el encuentro (si no lo estaba ya definitivamente) siete minutos después. En esta oportunidad el tercer y definitivo gol también llegó tras una nueva jugada a balón parado.
Iván Agustín lanzó un libre indirecto desde la derecha del área y su envío fue despejado por los defensas leoneses. El cuero acabó en la frontal y cayó a los pies de Oussama. El nuevo jugador rojillo, sin pensárselo, envió hacia la meta y sorprendió a Omar. El partido ahí sí, se acabó definitivamente pues el Bembibre se vio impotente ante un Mirandés muy superior.
Los de Simón Pérez, por ser los anfitriones buscaron, en un intento desesperado, maquillar el marcador, pero siguieron mostrando las mismas carencias rematadoras. Hubo otro cabezazo de Conde, pero con la misma fortuna. Se llegó al final con el claro 0-3 que evidenció a las claras que el líder, ahora con 60 puntos, ha recobrado su estilo y marca las diferencias.





