La operación, que ha costado más de 2 millones, se ha realizado de forma progresiva en todos los municipios, salvo en Bilbao y Getxo, que gestionan su propia recogida de envases. Su mayor capacidad contribuirá a evitar la «saturación» de algunos puntos y «redundará en una mejor gestión de las frecuencias de recogida». La medida se enmarca dentro II Plan Integral de Gestión de Residuos Urbanos 2005-2016, cuyo objetivo es el vertido cero de los residuos primarios y el máximo aprovechamiento material y energético de la basura.





