
La primera fase del que será el parque de ocio familiar más grande de la ciudad iniciará su singladura, eso sí, con vigilancia nocturna permanente, de lunes a domingo. El Ayuntamiento ha decidido contratar los servicios de un guarda de seguridad para evitar el botellón. Aún en obras, el recinto se ha convertido en un lugar goloso para jóvenes, que a menudo se reúnen allí durante los fines de semana para beber alcohol.
Esta medida será temporal. Y es que el Gabinete Lazcoz tiene previsto vallar el área para poder impedir el acceso por las noches. «Me cuesta mucho tener que acotar una zona pública al aire libre, pero no podemos permitir que se siga haciendo un uso indebido de ese equipamiento», justificó la concejala de Vía Pública, Marian Gutiérrez.
Zona deportiva
La atracción pirata habilitada junto a la calle Sierra de Aralar, de 33 metros de eslora y factura alemana, se trata en realidad de un novedoso entramado de juegos infantiles proyectado por el PP. «Una firma independiente ya ha revisado la zona y garantiza que reúne todas las condiciones de seguridad», aseguró Gutiérrez.
El espacio recreativo, que ha supuesto un desembolso de en torno a un millón de euros, se verá completado con la construcción de una amplia zona deportiva en una parcela anexa. Según adelantó la edil socialista, este proyecto se encuentra en fase de contratación. El plazo de la recepción de plicas finalizará el próximo 13 de febrero. Una vez que el Consistorio adjudique la obra, la empresa elegida dispondrá de seis meses para ejecutarla, por lo que podría estar terminada para finales de este año.









