
Los vecinos conocieron el proyecto tras la celebración de las asambleas de barrio, donde uno de ellos preguntó por los cambios que se estaban diseñando para este entorno. En las últimas semanas, los vecinos han iniciado una campaña de recogida de firmas para exigir el cambio del proyecto y han celebrado reuniones de comunidad en las que se ha comunicado la situación.
Para el viernes han convocado una asamblea en la sala multiusos del Ayuntamiento a la que están convocados todos los interesados y los grupos políticos. Los afectados se han quejado de la falta de información.
En el aire
En cualquier caso, el proyecto de Goikoplaza parece condenado a cambiar su diseño, porque con el actual no tendrá el apoyo suficiente para ser aprobado por el pleno. Todos los grupos de la oposición han mostrado sus discrepancias, e incluso el PP, que mantenía dudas manifestó ayer que «tal y como está, no lo vamos a apoyar», según su portavoz, Carlos Urquijo.
El PSE y ANV fueron más duros en su valoración. El socialista Juan Antonio Larisgoitia manifestó que «es una urbanización pensada para beneficiar a los promotores y perjudicar a los residentes actuales», mientras que para el portavoz de ANV, Gaizka Amorrortu, «se cambia el cauce del arroyo, no para devolverlo a su estado original, sino para encajar los edificios».









