OTROS ASUNTOS A PLENO
El área de Urbanismo espera dotar de cédula de habitabilidad a un 10% de los cerca de 11.500 locales vacíos que existen en la actualidad en la capital vizcaína. Las condiciones que tendrán que reunir los bajos serán similares a las que se exigen a cualquier piso en altura. El espacio mínimo requerido para una vivienda de una sola habitación será de 41 metros cuadrados, mientras que si es de dos, la superficie aumentará hasta situarse entre los 49 y los 51. El acceso deberá llevarse a cabo a través del portal, si bien en situaciones excepcionales se permitirá la construcción de una puerta en la fachada. En cuanto a la altura, el límite será de 2,50 metros. «Una de las claves es conseguir viviendas dignas», señaló ayer la concejala de Urbanismo y Medio Ambiente, Julia Madrazo.
Los locales aptos para su transformación en piso se reparten por los diferentes distritos de la villa, a excepción de Abando, uno de los focos comerciales por excelencia de la ciudad. La mayoría de las lonjas están ubicadas en Deusto, Uribarri y La Peña, mientras que las zonas que presentan menos posibilidades son Txurdinaga, Begoña y Basurto.
Tanto la solicitud de la licencia como la obra correrán a cargo del propietario del inmueble. Entre los requisitos técnicos que deberá cumplir la vivienda cabe señalar su aislamiento acústico, una red de saneamiento y la correcta salida de humos. Todos los pisos recibirán la calificación de vivienda tasada para evitar la especulación, lo que significa que no podrán salir a la venta al mercado libre.
Criterios de idoneidad
El Consistorio se desmarcará de las ordenanzas existentes en otras localidades vizcaínas al basar su estrategia en limitar el precio de venta. De esta forma, el metro cuadrado rondará los 2.350 euros, estableciéndose como cantidad máxima los 164.734 euros en el supuesto de una lonja de 70 metros.
Tendrán acceso preferente a la vivienda tanto el propietario como sus familiares de primer grado. El panorama cambia, sin embargo, en el caso de terceras personas. Estos destinatarios deberán estar apuntados en las listas de vivienda protegida Etxebide y cumplir una serie de requisitos entre los que se encuentran ser mayor de edad, estar empadronado en Bilbao, no haber sido adjudicatario de una VPO en los últimos dos años o tener unos ingresos al año de 43.030 euros máximo y 3.900 mínimo.
La entrega de llaves no se realizará mediante sorteo, sino por criterios de idoneidad, técnica similar a la de Bizigune.





