
Los nacionalistas, que extrañamente no habían reparado al parecer en este precepto legal, anunciaron ayer que acatan la decisión adoptada por unanimidad por la comisión electoral, por lo que no la impugnarán. Confirmaron a José Luis López Iturritxa, ex presidente de la Asociación de Cotos de Caza de Álava, que iba de 'número dos', como nuevo cabeza de lista. Y aprovecharon para cuestionar, directa o indirectamente y sin citar en ningún momento sus nombres, al presidente de la comisión electoral, Miguel Garnica, y al máximo responsable de la entidad, Gregorio Rojo.
Miguel Ángel Redondo tildó de «extraño» el veto a su persona porque, aseguró, su plataforma envió hace tiempo a la comisión electoral la relación de integrantes de la plancha y ésta no planteó ninguna objeción. «No nos parece una actuación adecuada que primero dijeran que sí y ahora que no», resumió.
El veterano político jeltzale fue más allá y no dudó en criticar el hecho de que el presidente de la comisión electoral de la caja -cuyos componentes son los mismos de la comisión de control- sea el 'número uno' de la candidatura Vital sí, afín al PP, el empresario Miguel Garnica. «Es juez y parte, y es algo que no está bien visto, aunque ya sabemos cuáles son las formas que se gasta el PP», añadió.
Redondo no se paró ahí y cuestionó también la posibilidad de que el actual presidente de la Vital, el socialista Gregorio Rojo, pueda seguir al frente de la entidad si su lista o los pactos posteriores así se lo permiten, al superar también los doce años de presencia continuada en la ejecutiva de la caja, primero como vocal, luego como vicepresidente y el último cuatrienio como máximo responsable. «Puede haber personas que en estos momentos quieran continuar y están incapacitados por la normativa. Y sabéis a quién me refiero», deslizó a los periodistas.
Informe privado
Cerrado el plazo de presentación de candidaturas a los decisivos comicios del 17 de febrero en los que se elegirán a los representantes, son siete las planchas en liza. Hay tres afines a los partidos PSE, PP y PNV, dos de los sindicatos CC OO y LAB, y dos independientes. No obstante todo apunta que la lucha final por el poder la dirimirán los partidos.
Gregorio Rojo no figura en ninguna de ellas. Aunque todos los indicios apuntan a que el presidente de la Vital aspira a seguir en el cargo, de manera oficial él aún no lo ha confirmado. Todo indica que no lo hará hasta que a finales de marzo, con los resultados ya en la mano, se abra el plazo para presentar candidaturas al nuevo consejo de administración, que es el órgano que designa al presidente.
En previsión de que alguna lista impugne su continuidad por superar los doce años en la casa, meses atrás dio cuenta a la actual ejecutiva de la entidad del contenido de un informe jurídico sobre el tema que encargó a un bufete externo. El documento, al parecer, avalaría sus deseos de seguir en el cargo.









