
El escalador madrileño y el Discovery ganaron el Tour 2007. Desde hace una década, el triunfo es sospechoso en el ciclismo. El patrocinador estadounidense se hartó. Se fue. Ni con un triunfo obtenía una publicidad positiva. Johan Bruyneel, el director, también se despidió. Contador, no. Comenzó a buscar otro maillot. Y lo halló, inesperadamente, con Bruyneel de nuevo al volante. Esta vez con los colores del Astana. El equipo kazajo se dio otra oportunidad. Tras encadenar un dominó de escándalos de dopaje en 2007, anunció una metamorfosis: nueva plantilla, otros técnicos, otros médicos. Contador y la vieja estructura del Discovery ocuparon el lugar del Vinokourov. Pero el Tour no se fía. Y el Giro les rechaza. Admite, en cambio, a Di Luca, su último ganador, pero suspendido tres meses por dopaje.
La selección de equipos del Giro es el primer examen real de la temporada. El UCI Pro Tour, el torneo defendido por la UCI y defenestrado por el Tour, está en el aire. El Tour, el Giro y la Vuelta han juntado sus ruedas. Van por libre. La ronda italiana, la primera en el calendario, ha marcado el paso. Ha dado la bienvenida a la mayoría de las escuadras Pro Tour, salvo al Astana, al High Road (antiguo T Mobile), al Credit Agricole y al Bouygues Telecom. Sobre estas dos últimas escuadras francesas, sí parece que el criterio deportivo ha sido su guillotina. No tienen plantilla para brillar en el Giro. En los otros dos casos hay más dudas. El ex T Mobile vivió un 2007 convulso, lleno de confesiones de dopaje y positivos como el de Sinkewitz. El pasado reciente del Astana es más doloroso: resumido en la expulsión del Tour de todo el equipo tras ser detectada una transfusión sanguínea en la venas de Vinokourov.
Investigación del CONI
El rubio campeón kazajo ya no está en el Astana. Su dorsal lo porta ahora Contador. Italia le mira de reojo. El fiscal antidopaje del Comité Olímpico Nacional Italiano (CONI), Ettore Torri, ha reabierto la 'Operación Puerto'. Quiere saber más sobre la red de dopaje desarticulada hace dos años en Madrid. La Justicia española archivó el caso, pero Torri insiste. Investigó los casos de los ciclistas transalpinos implicados en la trama y obtuvo las confesiones de Basso y Scarponi. Ahora quiere escuchar a los demás, a los corredores españoles: en esa lista figuran dos iniciales 'A. C.'. Supuestamente, Alberto Contador, que en 2005 compitió con el maillot del Liberty y también del Astana. Siempre a las órdenes de Manolo Saiz. «Si me llaman a declarar, acudiré sin ningún tipo de problemas», asegura el madrileño.
El CONI tiene potestad para impedirle correr en suelo italiano. Esto es, en el Giro, en el Mundial de Varese y, casualmente, en el Tour 2008, que este año pisa Italia. «El campeón del Tour debe participar siempre en la siguiente edición», defiende Contador desde la concentración del Astana en Estados Unidos. El Tour lo estudia. Aún tiene tiempo. Antes, en marzo, habrá un adelanto de intenciones. Será el turno de la París-Niza, otra prueba perteneciente a ASO, al Tour. Los organizadores tienen dos opciones: rechazar al Astana por el «daño» que hizo al Tour en 2007; o dar una oportunidad a la nueva estructura del equipo. El Tour de Contador ha empezado a correr en febrero.





