La demolición de los trece edificios, que con más de 75 años de antigüedad presentaban «grandes deficiencias funcionales», ha afectado a más de un centenar de familias. Hace diez años que el Ayuntamiento empezó a negociar con los residentes en estos bloques las expropiaciones con el objetivo de regenerar el entorno. Y es que, en esta zona «predominaban las naves industriales obsoletas junto a viviendas arquitectónicamente degradadas», señalaron fuentes municipales.
El Consistorio ofreció a los afectados dos opciones: la compensación económica o el realojo. Concretamente, un total de 84 familias han aceptado ser realojadas en viviendas municipales de la zona, ubicadas en las calles La Paz y Altube, todas ellas de reciente construcción. Los propietarios que se decantaron por la permuta, sin embargo, han ocupado ya sus nuevos hogares o se han instalado de manera provisional en una vivienda municipal a la espera de la edificación de los nuevos pisos que se erigirán sobre los solares derruidos. El justiprecio que se acordó por los bienes expropiados -viviendas, locales y terrenos- asciende a 10,8 millones de euros, según revelaron ayer desde el Ayuntamiento.
Desde 200 euros al mes
La importante actuación urbanística que Viviendas Municipales ejecutará en Rekalde se llevará a cabo sobre una superficie de 14.600 metros cuadrados situada al oeste del barrio. De los 240 pisos proyectados, ya han sido construidos 92. Setenta se encuentran en la calle Altube y otros 22, en La Paz. Los restantes se edificarán a partir de la próxima semana sobre los terrenos que ocupan en la actualidad los edificios a derribar. El proyecto contempla la construcción de dos nuevos bloques, que albergarán 120 y 28 viviendas, respectivamente.
Todas las casas, que contarán con garaje y trastero, serán destinadas a alquiler social, a excepción de las permutadas a los dueños de los pisos derruidos. En este caso, la entrega de llaves se efectuará en régimen de propiedad. El precio de la renta variará en función de la superficie del piso y el nivel de ingresos de los inquilinos, aunque el alquiler medio suele situarse entre los 200 y los 250 euros. Las viviendas se construirán con criterios de accesibilidad, eficiencia energética y sostenibilidad, en consonancia con la apuesta del área de Urbanismo y Medio Ambiente que dirige Madrazo.
La promoción de Rekalde -que conllevará importantes mejoras urbanísticas, tales como la apertura de una nueva calle peatonal- se enmarca dentro del programa de inversiones de Viviendas Municipales hasta el año 2011, que prevé incorporar 1.970 pisos al parque inmobiliario del Ayuntamiento, con una inversión de 228 millones de euros. Entre los proyectos que pondrá en marcha la sociedad municipal cabe señalar la construcción de 225 pisos protegidos de alquiler para jóvenes en Zorroza y Miribilla. Las promociones, en las que se habilitarán también equipamientos sociales como unas escuelas infantiles, estarán disponibles en el plazo de tres años.





