
A NIVEL DE LA CALLE
La resistencia a estas viviendas a ras de suelo viene de lejos. Y es que hace casi dos décadas, el Consistorio obligó a remodelar la zona que en la actualidad acoge la sede del Gobierno vasco, en Lakua, para anular las diseñadas en ese sector por Ricardo Bofill.
La respuesta positiva a una iniciativa municipal de similares características, la que aportó hace un año el nuevo plan del Casco Viejo, no parece extensible a las casas de nueva planta de los modernos ensanches. La Corporación admite que muchas de las 32 personas que pidieron autorización para residir en bajos del barrio antiguo podían ocultar un interés especulativo.
Éste no parece ser el móvil de los escasos interesados en comprar un piso en una planta baja de Zabalgana, pues las inmobiliarias afirman que están menos valorados que los de alturas superiores y es más difícil venderlos.
El Ayuntamiento estimó, hace cuatro años, que la zona ajardinada con vistas al río Zarauna que queda en las traseras de los cuatro bloques de Mariturri, era apetecible para los amantes de viviendas tipo 'loft'. Por eso estableció en ellos una excepción a la norma que, salvo contados casos, prohíbe casas en lonjas. De momento, sólo Centro, una de las tres promotoras que han decidido edificar, ha aceptado la propuesta.
La constructora Pérez de San Román y una empresa ligada a la inmobiliaria Armentia ya han edificado con plantas bajas dedicadas a uso terciario y comercial. Aún queda por conocer qué hará Vallehermoso, propietaria del cuarto solar, en el que se podrían hacer otra quincena de viviendas en lonjas.
Jardín colectivo
Uno de los arquitectos que ha diseñado los pisos ya acabados explica que los situados en planta baja son «frecuentes en Europa» y que en Holanda, por ejemplo, está llena de ellas. «Sin embargo, en Vitoria, se paga más por un octavo que por un cuarto piso», apostilla. Matiza, además, que con la normativa de Vitoria, «si haces pisos en los bajos, tienes que quitar una altura al edificio».
Las inmobiliarias apuntan otro inconveniente desde el punto de vista del comprador, aunque también derivado de las ordenanzas municipales. Se trata de que el jardín contiguo a las traseras de los pisos bajos no es privativo de sus propietarios, ya que es una copropiedad de todos los vecinos que residen en el bloque.









