Según explicó el concejal de Ezker Batua, este núcleo residencial de Labastida es demasiado grande para la tubería existente. «Se ha quedado escasa. Además, en la zona de la Mármola se proyectan construir nuevas viviendas que tendrán que abastecerse también con esta canalización y no da para más», destacó Medel.
Sin embargo, a pesar de la urgencia de esta obra, la Corporación municipal está a la espera de recibir una subvención de la Diputación alavesa para iniciar la construcción. «Desde el Ayuntamiento se han presentado dos proyectos de reforma del pueblo y estamos esperando a saber cuál de ellos nos van a financiar», confesó el edil.
Peligro de derrumbe
La otra reforma aprobada en el pleno es la pavimentación de la calle Marrate y la rehabilitación de su muro. «En esa vía hay una pared que está precintada por peligro de que se derrumbe. Por seguridad necesitamos arreglarlo», aseguró Javier Medel.
Además, según explicó el concejal de Obras, este muro en mal estado podría afectar a los edificios que lo rodean. «Amenaza ruina y en estas circunstancias no beneficia nada al resto de infraestructuras de la calle», destacó el concejal de EB.









