La apoderada Nieves Terán mencionó una por una las centrales térmicas de ciclo combinado que se han asentado en Vizcaya y los proyectos previstos. «No hay líneas de alta tensión suficientes para transportar la energía eléctrica producida», dijo. Ante la «fuerte contestación social» con que se encuentran estos tendidos, como ha ocurrido con el trazado Penagos-Güeñes, los socialistas proponen que se elabore, «con un amplio debate público», un plan que tenga en cuenta las posibles afecciones en su conjunto «y no tramo a tramo».
El resto de los grupos destacaron que este proceso duraría «cuatro o cinco años». Congelar hasta entonces la concesión de licencias para líneas de transporte de energía «podría suponer el colapso total de nuestras infraestructuras y la paralización de proyectos vitales para el desarrollo de Vizcaya y el País Vasco», advirtió el popular Arturo Aldecoa. Jon Larrea, del PNV, añadió que la planificación del transporte energético está sujeta a la normativa estatal «aunque no nos guste». Ambos votaron en contra y EA se abstuvo.





