
LOS ESTABLECIMIENTOS
En esta ocasión, han puesto sus ojos en el legendario bar rockero Cocodrilo -Durango 95, en su última etapa-, ubicado en el número 47 de Correría. Los socios se han propuesto «darle la vuelta» a los 60 metros cuadrados de su planta baja en los próximos dos meses para, a partir de abril, inaugurar un moderno bar al que piensan dotar de una selecta y nutrida barra de pinchos.
El estudio Módulo está a punto de rematar un proyecto decorativo que contempla una amplia fachada acristalada que filtre la luz a un local donde mandarán los tonos verdes y orgánicos. «Nuestro objetivo es extender la oferta de hostelería de día y de calidad en el Casco Medieval», explica a EL CORREO Pablo Grimaldi, uno de los promotores del proyecto junto a Emilio San Juan y Mikel Martín.
«El futuro está aquí»
Los empresarios iniciaron su particular revitalización hostelera del barrio en diciembre de 2006 con la actualización del Barrón, «un clásico de Vitoria» situado en el número 2 de Pintorería. A este establecimiento, especializado en raciones, bocadillos y picoteo, le siguió, tan sólo siete meses después, en julio del año pasado, la apertura de La Malquerida y su carta con una veintena de tapas. Se encuentra en el 10 de Correría, la calle del casco que asiste a su particular resurrección en parte también por la ambiciosa puesta realizada por el modisto gallego Adolfo Domínguez, y que aún no ha completado.
La excelente acogida de estos dos locales ha animado a los tres socios a ampliar sus miras, «que no terminarán aquí», afirma Grimaldi. «Hemos conseguido que buena parte de la gente que va de pinchos por San Prudencio y Dato suban al casco. Estamos convencidos de que el futuro está aquí, de que este barrio se va a venir arriba y nosotros apostamos por ello», concluye el hostelero.









