A juicio del portavoz de los populares, la situación es un claro exponente de la «nefasta gestión pública» que lleva el Ayuntamiento en materia de urbanismo. «No se puede tener a la gente sin saber qué va a ser de su futuro. El equipo de gobierno tendrá que explicar a estos vecinos las consecuencias que conllevaría la construcción del vial, las alternativas existentes... Y si no se hace, que les dejen en paz», exigió.
«Colmo de desfachatez»
Basagoiti denunció, en este sentido, que la calificación actual de las viviendas impide a los vecinos la ejecución de obras de rehabilitación o la posibilidad de solicitar una hipoteca. «Y para colmo de desfachatez, el Ayuntamiento les ha enviado una carta diciéndoles que tienen que reformar las fachadas y gastarse una millonada en unas casas que tampoco saben si se van a demoler para hacer el puente».
Basagoiti exigió, por otra parte, que se cumplan los plazos previstos para la revisión del Plan de Ordenación, «puesto que debía de haberse acometido hace cinco años y, hasta el momento, no se ha hecho nada». Basagoiti aseguró que el Ayuntamiento les ha contestado que se va comenzar en unos meses el estudio del documento urbanístico. «Sin embargo, no tenemos ninguna respuesta sobre este edificio».
Por su parte, la Sociedad Urbanística de Rehabilitación de Bilbao, Surbisa, reconoció en la tarde ayer que tiene previsto revisar el Plan General de Ordenación Urbana y adelantó, en respuesta a la denuncia presentada por el PP, que los vecinos de los inmuebles pueden solicitar subvenciones para la rehabilitación de sus domicilios «siempre que las obras sean necesarias y ordenadas por el Ayuntamiento, y estén contempladas en el decreto del Gobierno vasco, como en la normativa de ayudas de Surbisa».
La Sociedad municipal confirmó asimismo que el edificio está catalogado como «fuera de Ordenación diferida» y que al no haberse llevado a cabo la construcción del puente, la revisión del documento urbanístico valorará su posible reubicación, desaparición o permanencia.





