En el primer caso ensayan los juicios rápidos con «prueba preconstituida» para evitar que el extranjero se vaya sin denunciar. Aunque «no siempre se puede, hay que llamar a los traductores... Resolvemos así el 25% de estos delitos».
Cuando los radiocasetes se integraron en la guantera de los coches, estos delitos cayeron, pero ahora «se llevan el GPS y hasta la ventosa, agendas electrónicas, el chivato del peaje de la autopista...». El intendente prevé que, cuando estos aparatos se incluyan de serie, volverá a descender su hurto. En Bilbao bajaron los robos en coches en 2007, pero si sigue la estela barcelonesa, subirán pronto.
Lo que más le apasiona ahora a Capell, además de la novela negra estilo Kurt Wallander, es «gestionar el miedo de la gente, cómo conseguir que los ciudadanos se sientan seguros. Nuestra obligación es darle seguridad emocional», proclama.





