
QUINIELA DIGITAL
Los usuarios del establecimiento no van a ser sólo los aficionados a la pelota y a los herri kirolak. Teleapostuak está dispuesta a que sus clientes pujen sobre los resultados de partidos de fútbol y baloncesto, de pruebas ciclistas y hasta de partidas de ajedrez. El portavoz de Teleapostuak, Patxi Mutiloa, explica que aún no tienen acabado el listado de deportes objeto del juego, pero pueden ser cualquiera de los más de 200 recogidos en el Reglamento de Apuestas regulado por el Gobierno vasco hace dos años.
Esta normativa, que desarrolló un artículo de la Ley vasca del Juego de 1991, es la clave del proceso que sacará las apuestas del estrecho círculo de los frontones y la quiniela futbolística. Reguló un concurso para repartir entre tres concesionarios los 75 locales de apuestas permitidos. Teleapostuak cuenta con los derechos de 25 de ellos. Otras dos empresas, que también estudian abrir casas de apuestas en Vitoria, se reparten los 50 restantes.
El otro factor que ha permitido activar estos rincones de juego es Internet. «Nuestro local tendrá ocho máquinas conectadas en tiempo real a una terminal informática que estamos montando en Eibar», explica Mutiloa. Los aparatos emitirán un recibo con la cantidad jugada, que tendrá un tope de cien euros por apuesta. Este boleto será intercambiado por el premio. Se cobrará en metálico si no supera los 300 euros. El dinero lo entregará, al principio, un empleado. Pero el plan de Teleapostuak es que lo expidan las máquinas tras 'leer' los resguardos premiados.
Pantallas informativas
La planta baja alquilada por Tele apostuak en la calle Francia hace esquina con la de Abrevadero. Tendrá sólo 58 metros útiles, pero se trata de un espacio suficiente para los ocho terminales de apuesta digital. La estancia contará también con ocho pantallas que trasmitirán eventos deportivos e información en torno a las competiciones sobre las que los usuarios podrán emitir pronósticos.
Esta nueva modalidad de apuesta electrónica no sustituirá la presencial que se realiza en los casos de la pelota y el deporte rural. «Será un sistema de juego independiente del que se hace en el frontón», explica Mutiloa. Sin embargo, admite que algunos corredores de apuestas de las canchas podrán ser sustituidos por máquinas en el futuro.






