Estefanía Beltrán de Heredia y Mikel Mintegi, diputados forales de Agricultura y Medio Ambiente, han presentado hoy la orden foral para el control y la gestión del lobo, que opta por las esperas (esperar al animal en la zona donde ataca), y sólo en casos especiales autorizará batidas.
La petición de estas batidas podrá venir de ganaderos del territorio afectados por ataques verificados al ganado, de órganos competentes de provincias colindantes a Álava que hayan detectado daños o cuando la Dirección de Agricultura lo vea oportuno.
Tras eso, la Dirección de Medio Ambiente emitirá las autorizaciones para intervenir en cada caso, con un informe previo que justifique la acción, especificando el límite de capturas a realizar, la delimitación del área donde actuar y las condiciones técnicas a tener en cuenta para evitar daños a otras especies.
Como sistema habitual, se harán las esperas o los recechos, y, como método especial, y, cuando fallen los anteriores, las batidas.
Según la Diputación, esperas y recechos son considerados como los sistemas más eficaces, siendo más respetuosos con la especie y la biodiversidad en general.
Capturas en vivo
La orden también prevé la realización de capturas en vivo en los casos en que se vea oportuno.
Según la titular foral de Agricultura, Estefanía Beltrán de Heredia, con esta orden se "encara de una vez un grave problema que estaba poniendo en jaque la actividad de una parte importante del sector ganadero alavés".
La diputada ha subrayado que en 2007 se produjeron un total de 104 ataques, el doble respecto a los acaecidos en 2004.
"Esta orden demuestra muy gráficamente que este Gobierno toma decisiones respecto a temas que requieren hacerlo, como es éste", ha añadido Beltrán de Heredia.
Mikel Mintegi, diputado de Medio Ambiente, por su parte, ha afirmado que una de las características del texto acordado es que "garantiza todos los parabienes legales para acometer las medidas de control de la especie ante ataques a la ganadería extensiva".
Mintegi ha opinado que el diseño de la orden "posibilita que la Administración foral sea quien vaya a controlar todo el proceso de intervención".
En opinión del titular de Medio Ambiente, el Plan de Gestión tiene una "importancia capital", pero recuerda que las medidas de gestión en este ámbito emanan de la legislación vigente. Por ello, el ejecutivo foral diseñará un Plan de Gestión que, entre otras cosas, divida por zonas el territorio. Este Plan de Gestión se elaborará buscando el consenso con las partes implicadas: ganaderos, ecologistas, Administración, etc.
Para Mintegi, en la orden foral "hay un equilibro entre lo que debe ser el mantenimiento de la ganadería extensiva en Álava y lo que deben ser garantías para la conservación de la especie".









