A raíz de esta sospecha, los uniformados ordenaron al conductor de la furgoneta que se detuviera. El vehículo, según el relato policial, ignoró las indicaciones y aceleró, lo que obligó al coche patrulla a adelantar a los sospechosos e interponerse en su camino para que estos se detuvieran. Tras identificar a los ocupantes -dos mujeres de 26 y 46 años, un varón de 18, y un menor de 16-, los agentes comprobaron que todos ellos contaban con antecedentes por robo de chatarra.
Los agentes encontraron en el interior de la furgoneta gran cantidad de rollos de cobre, sobre cuyo origen sus ocupantes no pudieron dar una explicación congruente. Por este motivo, los cuatro sospechosos fueron detenidos y trasladados, junto con el vehículo en el que viajaban, a dependencias policiales, donde han pasado a disposición judicial.
Poco después de producirse los arrestos, los agentes recibieron la noticia de que una empresa dedicada a la recuperación de metales ubicada en el polígono Gaitondo había sufrida un robo. Además de la sustracción del cobre, los ladrones habían causado diversos daños en las instalaciones para acceder a su interior.





