
LOS DATOS
LOS DATOS
-El protagonista de 'Rebeldías posibles' decide emprender una reclamación de unos céntimos a una empresa telefónica, lo cual le supone tiempo, dinero y muchos quebraderos de cabeza. ¿Qué le lleva a realizar esta acción?
-Queríamos hablar de la resignación, que se ha apoderado de la sociedad en la que vivimos, y de la impotencia, de cómo a veces consideramos que los enemigos son demasiado grandes, cómo esas grandes multinacionales, a las que además no podemos poner cara. La idea surgió de una noticia que leímos en el periódico, en la que un señor, tras un gran esfuerzo, logra que una empresa telefónica le devuelva un dinero. Se trata de una lucha por la dignidad, y son sus principios los que llevan a este personaje a emprender esta acción.
-¿Por qué esta temática?
-Nos interesaba el tema de las pequeñas luchas cotidianas. La literatura o el cine nos han llenado de héroes que emprenden acciones inalcanzables para la mayoría de nosotros, pero nos interesaba más las acciones heróicas de la vida cotidiana, que también tienen la capacidad de transformar el mundo. De hecho, 'Rebeldías posibles' cuenta cómo una acción mínima tiene un efecto multiplicador, y su ejemplo va cundiendo entre la gente que tiene alrededor.
-¿Cómo responde el público ante este personaje? ¿Se identifica con él o se ríe de él?
-Produce mucho ánimo. A la gente al salir del teatro le entran ganas de hacer cosas, sale muy estimulada. Me gusta ese efecto movilizador del teatro. El público acaba identificándose con el personaje. Todos hemos tenidos situaciones críticas en aeropuertos, hospitales etc, y nunca encuentras a nadie que responda, que atienda una reclamación.
-Cuarta Pared se caracteriza por elegir temáticas de corte social, de las cosas que preocupan a la gente. ¿Por qué?
-Nos gusta que también el teatro tenga la capacidad de abrir un debate social, que nos hable de cosas que preocupan a la gente. Con ese objetivo nació la compañía y todas nuestras obras son deudoras de ese ímpetu inicial de hacernos reflexionar sobre la sociedad contemporánea.
«Como la vida misma»
-Sin embargo, la obra no se adscribe a ningún género, porque también hay momentos de humor.
-En este sentido nosotros creemos que el teatro tiene que ser como la vida misma, donde se combinen momentos de humor con momentos dramáticos. Los géneros son muy teatrales, pero la vida es mucho más compleja. Nuestro teatro trata de acercarse más a lo que es la vida misma. Pasamos de la comedia al drama y viceversa sin solución de continuidad.
-También ha participado en la creación del texto.
-Sí, la dinámica de Cuarta Pared siempre ha sido así. Elegimos las temáticas que nos interesan y a partir de ahí creamos los textos. Es un proceso largo, en el que en el caso de 'Rebeldías Posibles' nos ha llevado más de dos años, y en el que toda la compañía participa.





