«En cuanto vuelva, viva donde viva, intentaré ir ahí regularmente, estar con el equipo y con mis amigos, y si puede ser volver a hablar de nuevo por el micrófono, pues ¿por qué no?. Es una cosa que me gustaría retomar, porque nunca imaginé que echaría tan de menos sufrir por el Eibar», confiesa. «Estuve en Sanjuanes dos días para verle ascender y es algo que no se me va a olvidar nunca», subraya Inaxio, que apenas acude al fútbol en Múnich, porque «el Bayern no me va a poner el corazón a cien».





