Nada más detectar las averías, Iberdrola envió a un equipo de técnicos para tratar de solucionarlas. Sin embargo, el servicio no pudo restablecerse con cierta normalidad hasta las cuatro de la tarde. Lo hizo, eso sí, de forma paulatina. En municipios como Peñacerrada, la electricidad no se recuperó hasta poco antes de las seis de la tarde.
«A lo largo de la mañana ha habido apagones intermitentes, pero a partir de la una la luz se ha ido definitivamente y hasta las seis no ha vuelto», explicaba la alcaldesa, Luisa Alonso. La regidora se quejaba, además, de que les fue «imposible» conocer las causas de la avería. «Llamábamos a un número de Iberdrola, pero contestaba una máquina», indicó. Las líneas de teléfono también se vieron afectadas por el viento. A lo largo de la mañana fue «complicado» hacer llamadas, según los vecinos.









