Según la organización católica, el Ayuntamiento «no tiene autoridad ninguna» sobre estos puntos de recogida y defiende su «participación activa en el proceso de reciclaje de ropa que se realiza en Vitoria». «Desde Cáritas, apostamos por reciclar, pero sobre todo por reutilizar porque eso permite que los que pasan por dificultades económicas puedan acceder a bienes que necesitan y que no podrían comprar en el mercado nuevo».
La ONG matizó con estas palabras unas polémicas declaraciones que el propio José Manuel Bully se apresuró a corregir tras las críticas. «Toda la ropa recogida en los puntos verdes, garbigunes y contenedores especiales es derivada a Cáritas, que se ocupa de su gestión. Buena parte es reutilizada por personas sin medios y otra parte se recicla, cumpliendo así dos de las erres fundamentales en la gestión de residuos», aclaró el concejal.
La recogida de ropa usada fue ayer motivo de debate en la comisión de Medio Ambiente, donde la portavoz del PNV en esta área, Malentxo Arruabarrena, denunció la existencia de «numerosas quejas porque no se sabe dónde dejar la ropa usada». En este sentido, José Manuel Bully recordó que es posible hacerlo en tres centros cívicos -Arriaga, Iparralde y Ariznabarra- en el punto verde móvil, en los dos garbigunes municipales y en las parroquias de San Cristóbal, San José, El Pilar, Zaramaga y las Carmelitas.









