
LOS DATOS
Las estadísticas apuntan a que el pantano se recupera durante los meses de primavera y la curva descendente empieza en los meses de julio y agosto hasta alcanzar mínimos en los meses de octubre y noviembre. Los niveles más bajos del pantano se registraron en septiembre de 2003, con poco más del 30% de su capacidad lo que obligó a restringir el agua a las empresas.
La escasez de agua es un problema endémico en Ayala, que empezó a paliarse en la década de los ochenta, con la construcción de Maroño. Desde entonces se han buscando otras alternativas que resuelvan esta escasez periódica. Se barajó la construcción de la presa de Erbi, finalmente descartada, y el aumento de la capacidad de Maroño que también se desestimó porque podría inundarse la zona baja del cauce.
El Consorcio de Aguas de Ayala baraja ahora la conexión de las presas de Artziniega y Maroño. «La de Artziniega sólo abastece a esta localidad y es excedentaria. Pretendemos llevar ese agua a Maroño», aclaró Tato.
El Consorcio de aguas elaborará en las próximas semanas un plan para realizar trabajos de mantenimiento en ambos embalses, que se centrarán sobre todo en las resistencia de los muros que contienen el agua.
También está previsto resolver definitivamente el trazado llevará el agua de Maroño a la localidad de Okondo, reclamado por el Ayuntamiento desde hace varios años. Las alternativas que se barajan son por Zuaza y por Gárate, en Llodio. En el primer caso, el trazado es más largo, pero el agua llegaría por gravedad, mientras que si se canaliza por Gárate se reduciría la distancia pero sería preciso incluir un bombeo para salvar el desnivel.









