El parlamentario proponente, José Luis Anda, declaró a este diario, que, tras el rechazo a su iniciativa, y en un plazo de unos meses, «ya no será necesario un plan de gestión, al menos en el caso de Álava». Anda recordó la reciente aprobación de una orden foral que autoriza varias modalidades de eliminación del lobo «con las que se corre el riesgo de erradicar en la práctica la presencia del animal en el territorio», según los proteccionistas.
La organización Ekologistak Martxan aseguró ayer que si no hay datos fiables de cuántos lobos hay en el territorio, el permiso para cazarlos «puede dar lugar a la eliminación de todos los ejemplares». Por este motivo estudia recurrir la orden foral y trabaja para declarar al lobo «especie amenazada».









