Blatter había advertido el domingo a las autoridades españolas del «riesgo que corren» al obligar a la FEF a cumplir la orden que exige, desde diciembre, a las federaciones no clasificadas para Pekín, como el caso del fútbol, iniciar sus procesos electorales en el primer trimestre del año. Consideró «inaceptable» cualquier «intervención directa» del Ejecutivo en esta materia.
Soberanía
«Respeto la opinión de cada uno, pero yo defiendo la soberanía de España y del Estado de derecho español. Nosotros cumplimos y hacemos cumplir la ley», subrayó el máximo dirigente del deporte español. Lissavetzky recordó que las federaciones son entidades privadas pero con subvención pública y competencias delegadas por parte de la administración. Por tanto, deben cumplir los requerimientos de las leyes y los plazos electorales.
«En lo que sí estoy de acuerdo con el señor Blatter es que aquí no hace falta ningún bombero para apagar fuegos. No voy a entrar a contradecir lo que dijo un invitado por el Real Madrid tras el homenaje a Di Stéfano», adujo Lissavetzky, quien evitó desvelar qué medidas prepara si el PSOE sigue en el Gobierno tras los comicios del 9 de marzo y el 31 Villar aún no ha abierto el proceso.





