Este fenómeno supone un refuerzo del anticiclón continental, que normalmente se queda en el centro de Europa y es muy seco. Esta vez, sin embargo, se ha desplazado y ha tocado la Península, de ahí la ausencia de precipitaciones. Esta circunstancia, sumada a los vientos del sur que ha habido este mes -hoy ya vendrán del oeste-, ha propiciado un prolongado paréntesis insólitamente primaveral que, además, ha llegado después de un enero «también muy seco».
Esta tendencia cambia hoy, ya que se prevén precipitaciones hasta el jueves. «En Vizcaya lloverá poco, la mayor parte del agua se quedará en las mesetas y Galicia -señala Martín-. Así que, para la situación de los embalses, será irrelevante, pero por lo menos quitará polvo y polen del ambiente».





