
La Policía Nacional se encargará de investigar los pasaportes. A partir de ahí, la brigada de Extranjería comprobará la filiación de los jóvenes. Esto es, por dónde entraron a la Península. Después, se procederá al cotejo de los documentos. Lo que diga el pasaporte primará sobre la prueba ósea, aunque ésta revele que el chico tiene 21 años, como se da en algún caso.
Si se confirman las sospechas y la documentación fuese falsa, el Cuerpo Nacional de Policía remitirá un escrito a la Diputación sobre la situación de los afectados. Se iniciará un protocolo de actuación en el que la Fiscalía podría abrir diligencias de oficio para analizar el caso.
Todos estos detalles se acordaron ayer en la primera reunión que mantuvieron la diputada de Asuntos Sociales, la peneuvista Covadonga Solaguren, y la subdelegada del Gobierno, Gloria Sánchez. En el encuentro, que duró algo más de una hora, también estuvo presente el jefe del Cuerpo Nacional de Policía encargado de los temas de documentación y extranjería.
Sánchez, en declaraciones a EL CORREO, explicó que la Diputación le solicitó la elaboración de un protocolo provincial de actuación en torno a este tipo de 'menores mayores' para atajar, en la medida de los posible, supuestos casos de falsedad documental o incluso destapar posibles redes que se dediquen a estos fines.
Reunión con la fiscal
El encuentro se produjo un día después de que la diputada se entrevistara por el mismo asunto con la coordinadora de la Fiscalía de Menores de Vitoria, Carmen Cotelo. En el encuentro, el Ministerio Público le insistió a la Diputación, como ya lo hizo en diciembre, que trasladara todas sus sospechas a la Policía Nacional.
Zabaltzen se abrió en 2003 con carácter provisional y 12 plazas. Ahora viven 28 inmigrantes. La situación de saturación que lastra el centro se ha agudizado los últimos meses. Lo denunciaron hace dos semanas los educadores. «Algunos duermen en en el suelo y se tienen que apañar con una única ducha, tres lavabos y tres váteres, dos de ellos dentro de las habitaciones, sin ventilación», detallaron. Se calientan con estufas eléctricas «de manera insuficiente» y en verano llegan a soportar 40 grados, «medidos con termómetro».
La Diputación reaccionó colocando varias literas y realizando alguna otra mejora, mientras avanzan las obras del nuevo centro que se está habilitando en Vitoria. En un primer momento, Solaguren concretó que se abrirá en Armentia. Más tarde rectificó y detalló que será en esta zona «u otra de la ciudad».
El teniente de diputado general, Claudio Rodríguez, volvió ayer a reiterar el compromiso de construir un nuevo centro «antes del verano». Respecto al futuro de los jóvenes, subrayó que «no se van a producir expulsiones» y que el objetivo de la Diputación es tratarlos con la «mayor dignidad».









