
CAMPAÑA
CAMPAÑA
-Sostiene que la derecha ha vejado al colectivo gay y que eso tiene un precio.
-En esta legislatura ha demostrado que trabaja contra nuestra igualdad. Que vota sistemáticamente en contra de cualquier ley que nos haya querido dar la igualdad completa. Sólo apuesta por una ley descafeinada del matrimonio, que para nosotros tiene un nombre: ley 'apartheid'.
-¿Qué se juega el colectivo el 9 de marzo?
-Rajoy se ha atrevido a decir que, si llega al poder, va a recortar derechos a una parte de la ciudadanía, algo insólito en la historia de la democracia. Es una vejación. La igualdad, o es completa o no lo es. Que no vengan con milongas. Nos jugamos los derechos y la dignidad que hemos logrado en esta legislatura y que, hasta ahora, nos había sido robada.
-¿El anuncio de Rajoy es un guiño a la derecha más conservadora?
-El PP está girando cada vez más a la ultraderecha, incluso no oyendo lo que dicen sus propios votantes. Una encuesta reciente de 'ABC' detallaba que también dentro del PP son mayoritarios quienes opinan que no se debía 'tocar' el matrimonio. Políticos populares ya han ejercido ese derecho. En Galicia se casó un concejal y acudió la cúpula regional del PP. Gallardón ha casado sin ningún temor a dirigentes de su partido. El PP está girando a la derecha, pero le va a salir caro porque, si quiere conseguir electorado, tiene que ser en el centro.
De Gallardón a Botella
-En el PP conviven distintas sensibilidades, o falta de éstas, sobre el matrimonio del mismo sexo. No es igual Gallardón que Ana Botella.
-Eso es lo que tememos los que vivimos en Madrid. Que se vaya Gallardón y llegue la señora Botella, que siempre ha hecho gala de su homofobia.
-Dicen quienes no les quieren nada que están al servicio del PSOE.
-No es cierto. Somos apartidistas, hemos negociado con el PSOE y también con IU y con todos los partidos nacionalistas. Decimos que hay que votar a partidos que han apoyado nuestros derechos, entre ellos el PSOE. De hecho, IU fue pionera de la defensa de nuestros derechos. Tenemos buenas relaciones con los socialistas porque Zapatero ha demostrado ser un presidente valiente.
-¿Lograr la igualdad social es mucho más difícil que la legal?
-Sí, la primera nos ha costado 30 años, la social costará mucho más tiempo. Es en las aulas donde se tiene que trabajar la educación para erradicar la homofobia. Un estudio que hicimos concluye que siguen sufriendo homofobia muchos adolescentes. Hay que educar en la rica diversidad.
-Con todo, la sociedad evoluciona a velocidad de vértigo.
-Por fortuna. La revista progresista y ya desaparecida 'Guadiana' hizo una encuesta en la Transición y el 80% de los encuestados decía que éramos unos enfermos y que nos merecíamos la Ley de Peligrosidad Social.
-¿Cuál es hoy el grado de aceptación del matrimonio gay?
-Las encuestas dicen que siete de cada diez españoles ven con buenos ojos el matrimonio entre personas del mismo sexo y piden que no se toque ni una coma de esa ley. Y si se les pregunta sobre la homosexualidad, suben los datos: la última encuesta del CIS señalaba que un 90% de la ciudadanía española ve la homosexualidad con naturalidad.
-¿El problema es cultural? No faltan aquellos que, desde la ignorancia, la consideran enfermedad.
-En los años 80 la Organización Mundial de la Salud ya consideró que no era una enfermedad. Pero sigue habiendo prejuicios, encendidos en muchos casos por la jerarquía católica. Y, ¿ojo¿, digo jerarquía, no digo Iglesia católica Es ultraconservadora y tiene una fijación con nuestro colectivo. Lamentablemente, muchas veces ponen el discurso homófobo y otros agreden.
-Hoy por hoy, parece improbable apostar por una sociedad laica.
-Queremos que se rompa el acuerdo con el Vaticano, porque se está fomentando con el dinero de todos los españoles una institución machista, homófoba y que en las escuelas, o en los espacios donde puede, habla para que se nos recorten derechos. Se nos insulta. Cuando se estaba negociando la ley del matrimonio, se hablaba de crispación. Crispaban ellos.
-¿Lo más 'heavy' que han dicho?
-Dijeron que si en una casa hubiese dos personas del mismo sexo y se le podía considerar familia, por qué no se le podía considerar familia también a las cucarachas. La homofobia viene en grado alto por esta jerarquía católica.
Identidad de Género
-¿Los transexuales han sido los grandes olvidados?
-Los más discriminados, condenados en muchos casos a la precariedad. Con la Ley de Identidad de Género se ha logrado, también con una ley pionera en el mundo, dar la dignidad de la que carecían. Por fin, cuando vayan a coger un avión o a hacer un trámite bancario, que aparezca en su documento de identidad quiénes son y que no tenga que decirlo juez alguno.
-El franquismo fue inhumano con los entonces llamados invertidos.
-Dentro de todos los presos, eran los más vejados porque se les veía como la escoria de la sociedad.
-¿Es más fácil ser gay en Madrid que en un pueblecito mesetario?
-Sí, la gran ciudad favorece el anonimato.







