
LOS DATOS
Enterrar las vías que acogerán en un futuro a los trenes de alta velocidad costará más de 471 millones de euros, en una operación que durará entre cuatro y cinco años de trabajo. El alcalde de Vitoria, Patxi Lazcoz, aseguró a EL CORREO que la fase de contratación de las obras se podría desarrollar «en 2010 ó 2011», con lo que el soterramiento no será una realidad antes de 2015. En cualquier caso, advirtió, «son plazos que hay que tomarlos con la prudencia lógica en proyectos de esta importancia».
La construcción de los túneles en los 6,8 kilómetros de trazado entre Ali y Salburua se llevará a cabo con una rozadora, con lo que se elimina la opción de utilizar una o dos tuneladoras, como se había barajado en un primer momento. La razón estriba en el elevado coste económico de esta opción, que, según Lazcoz, disparaba el presupuesto entre 80 y 150 millones más, en función de si se empleaban una o dos tuneladoras. «El incremento era importante y el ahorro de tiempo era muy insignificante. Estábamos hablando de llegar incluso a los 620 millones de euros de presupuesto total», recalcó.
Los técnicos consideran además que las rozadoras son más versátiles que las tuneladoras, con lo que se pueden utilizar varias al mismo tiempo.
Este sistema, como ya adelantó este periódico, ya ha sido usado en el metro de Bilbao y en algunos tramos del AVE. Se trata de máquinas que van horadando el terreno sin necesidad de actuar en la superficie. Es decir, no será necesario abrir calles. «Es el sistema que genera las menores molestias posibles», recalcó el regidor socialista. Tan sólo será necesario trabajar a cielo abierto al final del recorrido, en el entorno de Salburua, y al principio, en Ali. Lo mismo ocurrirá en las obras de la estación intermodal, que irá enterrada diecisiete metros.
Mercancías, bajo tierra
La reunión duró dos horas y en ella participaron, además de técnicos de los diferentes departamentos, Luis de Santiago, director de Infraestructuras Ferroviarias del Ministerio de Fomento; Mirari Arruabarrena, directora de Infraestructura del Transporte del Gobierno vasco; el alcalde Lazcoz y los portavoces del PP y PNV, Alfonso Alonso y Mikel Martínez, respectivamente; y Luis Zarrabeitia, diputado foral de Obras Públicas y Transporte.
El encuentro sirvió para aclarar también que los trenes de pasajeros y de mercancías no compartan espacio. Es decir, irán en vías de doble sentido cada uno, y por túneles independientes y paralelos «para cumplir con las normas de Protección Civil y de seguridad para el tráfico de mercancías. Ya se puede asegurar que no circulará ningún tipo de tren por la superficie», concretó Lazcoz.
El soterramiento del ferrocarril permitirá, según un estudio realizado por la ingeniería Idom, liberar un corredor de tres kilómetros entre Santa Lucía y Ariznabarra para construir 1.500 viviendas. Esta operación, que se desarrollaría en unos 252.000 metros cuadrados, reportaría al Ayuntamiento 312 millones de euros, aunque la urbanización le costaría unos 200.









