Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Local

Estás en: El Correo Digital > Local
ÁLAVA
Volver a empezar
La vitoriana Elena Fernández obtiene la mejor calificación de España del examen de MIR, lo que le permitirá cambiar de especialidad médica
22.02.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Volver a empezar
ÉXITO. Elena, con un libro de Pediatría. / IOSU ONANDIA
00.03 horas. El sueño de una agitada guardia estaba haciendo mella en Elena Hernández Martínez de la Piscina. Sin embargo, antes de echar una cabezadita en las camas improvisadas del hospital de La Paz en Madrid, esta vitoriana de 25 años tenía una tarea pendiente mientras atendía a los pacientes que solicitaban su atención. Se trataba de comprobar el resultado del examen MIR, al que se presentó por segunda vez el pasado 19 de enero.

Mientras la página del Ministerio de Sanidad se cargaba, su incertidumbre aumentaba. «Sé que el examen me salió bien, lo sé», se animaba a sí misma. Por fin, la web apareció en la pantalla y cuál fue su sorpresa cuando vio su nombre en el primer lugar de la lista de aprobados. Y con la mejor nota: 214,67 puntos sobre 250. A esta puntuación había que unir los 3,8 sobre 5,75 de su expediente, lo que la convertían en la mejor estudiante con la mejor puntuación y la posibilidad de optar a la especialidad que quisiera sin competencia alguna. «Siempre buscas hacerlo lo mejor posible, pero nunca imaginas que serás la primera. Es un orgullo, pero sobre todo una recompensa a seis años de carrera», reconoce.

El camino recorrido hasta ahora no ha sido nada fácil y el último año ha sido muy duro. Tras haber logrado la segunda mejor puntuación en el examen MIR del año pasado, Elena contó con dos meses para elegir la especialidad a la que en un principio se iba a dedicar. Optó por la Pediatría y con las maletas bajo el brazo comenzó su andadura como residente en el hospital La Paz de Madrid.

Pasaban los meses y la sensación de no haber elegido bien la acompañaba a diario. «El ambiente del hospital era muy agradable, pero la Pediatría no me convencía. Echaba de menos la medicina de adultos y también el entorno universitario de mis años de en la Universidad de Navarra».

Así que en octubre decidió tomar cartas en el asunto: volvería a presentarse al examen MIR por segunda vez. «Es difícil aceptar que te has equivocado y que tienes que volver a empezar, pero merecía la pena volver a intentarlo y retomar el camino. Es una elección importante, para toda la vida y después de seis años de esfuerzo no podía echarlo todo por la borda». De modo que cogió sus libros y cuál ratón de biblioteca comenzó a estudiar. «Fue duro compaginar el trabajo con el estudio. Tuve que suspender mis clases de aeróbic y descansar menos, pero al final ha merecido la pena el esfuerzo y he aprendido más de mí misma», asegura.

Ahora deberá optar entre las más de 5.000 plazas de residentes en distintos centros médicos del país, y a pesar de que tiene claro que elegirá una especialidad médica -como lo son Oncología, Cardiología y Digestivo, entre otras-, aún no se ha decidido por ninguna en concreto.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS