
Mientras la página del Ministerio de Sanidad se cargaba, su incertidumbre aumentaba. «Sé que el examen me salió bien, lo sé», se animaba a sí misma. Por fin, la web apareció en la pantalla y cuál fue su sorpresa cuando vio su nombre en el primer lugar de la lista de aprobados. Y con la mejor nota: 214,67 puntos sobre 250. A esta puntuación había que unir los 3,8 sobre 5,75 de su expediente, lo que la convertían en la mejor estudiante con la mejor puntuación y la posibilidad de optar a la especialidad que quisiera sin competencia alguna. «Siempre buscas hacerlo lo mejor posible, pero nunca imaginas que serás la primera. Es un orgullo, pero sobre todo una recompensa a seis años de carrera», reconoce.
El camino recorrido hasta ahora no ha sido nada fácil y el último año ha sido muy duro. Tras haber logrado la segunda mejor puntuación en el examen MIR del año pasado, Elena contó con dos meses para elegir la especialidad a la que en un principio se iba a dedicar. Optó por la Pediatría y con las maletas bajo el brazo comenzó su andadura como residente en el hospital La Paz de Madrid.
Pasaban los meses y la sensación de no haber elegido bien la acompañaba a diario. «El ambiente del hospital era muy agradable, pero la Pediatría no me convencía. Echaba de menos la medicina de adultos y también el entorno universitario de mis años de en la Universidad de Navarra».
Así que en octubre decidió tomar cartas en el asunto: volvería a presentarse al examen MIR por segunda vez. «Es difícil aceptar que te has equivocado y que tienes que volver a empezar, pero merecía la pena volver a intentarlo y retomar el camino. Es una elección importante, para toda la vida y después de seis años de esfuerzo no podía echarlo todo por la borda». De modo que cogió sus libros y cuál ratón de biblioteca comenzó a estudiar. «Fue duro compaginar el trabajo con el estudio. Tuve que suspender mis clases de aeróbic y descansar menos, pero al final ha merecido la pena el esfuerzo y he aprendido más de mí misma», asegura.
Ahora deberá optar entre las más de 5.000 plazas de residentes en distintos centros médicos del país, y a pesar de que tiene claro que elegirá una especialidad médica -como lo son Oncología, Cardiología y Digestivo, entre otras-, aún no se ha decidido por ninguna en concreto.











