
Es una de las comunidades que espera como agua de mayo la entrada en vigor de la normativa municipal que permita expropiar bajos y lonjas, en casos extremos, para mejorar la accesibilidad a las viviendas. Todos los grupos aprobaron ayer en el pleno del Ayuntamiento la redacción de esta ordenanza a iniciativa del PNV, y ahora sólo resta que se plasme en un papel.
Y es que en estos edificios suelen vivir personas mayores con problemas de movilidad. «Nuestro caso no es único en la zona, ya que los portales número 1 y 2 de la cercana plaza de la Ciudadela andan en la misma batalla», relata Sánchez, un vecino que ronda ya los 80 años de edad pese a su vitalidad. «La llave para solucionar el problema de los tres portales afectados la tienen los mismos dueños, que son los propietarios de un mercadillo en la zona», asegura.
Años de insistencia
«Llevamos cinco o seis años insistiendo y siempre buscamos un acuerdo, incluso con abogados, pero ha sido en vano», asegura el administrador del portal de Aldave. «Tanto, que al final hemos recurrido a los tribunales, pero también sin éxito. El fallo del juzgado ha sido contrario a nuestra petición y ahora hemos presentado un recurso», afirma.
Sánchez recuerda que los vecinos han llegado a ofrecer a los propietarios del mercado, además de comprar esos pocos metros «tan imprescindibles para ellos», arreglar algunas de las lonjas que tiene cerradas en la actualidad. «Pero todo ha sido en balde», se lamenta. A su juicio, lo que más les duele es que el pequeño hueco que demandan para poder instalar el ascensor está en uno de las dos pasillos que la superficie comercial tiene ahora «completamente desocupados». En el tercero funcionan una veintena de puestos, según sus explicaciones.
El portavoz de los vecinos del número 21 confía ahora en que la iniciativa del Ayuntamiento de Vitoria tome cuerpo cuanto antes y se pueda recurrir a la expropiación. «Sabemos que en San Sebastián ya existe esa posibilidad y en Bilbao están ahora en ello», cuenta, antes de explicar que la actual situación les ha llevado a ponerse en contacto con los representantes municipales.
A la hora de plantear su propuesta, el PNV se ha apoyado en una reciente recomendación del Síndico que ha recordado las competencias que la nueva Ley del Suelo abre a los ayuntamientos. «La expropiación es un nuevo instrumento legal para hacer posible el derecho de los vecinos a acceder a la propia vivienda», aseguraba Javier Otaola en el documento que envió a todos los grupos municipales. Eso sí, un instrumento a utilizar sólo como último recurso, en situaciones extremas, cuando no haya sido posible llegar a ningún acuerdo con los propietarios del terreno objeto de polémica.









