
La instalación de las marquesinas fue aprobada en el pleno por todos los grupos, salvo el PP. La propuesta fue presentada por Eusko Alkartasuna, que logró arrancar a la Corporación que habilite una partida presupuestaria para cubrir ese objetivo. El dinero se obtendrá con la dotación global ya existente para los concejos, y que asciende a 600.000 euros.
La sorpresa saltó, sin embargo, al desvelar el concejal de EA, Antxon Belakortu, que el problema podía haberse solucionado hace dos o tres años con las estructuras que se retiraron entonces en la ciudad cuando se renovó el mobiliario urbano. «Ya en 2004 planteamos esa posibilidad en el consejo de administración de Tuvisa, en donde recibió el visto bueno», detalló. Sin embargo, «la pasada semana nos hemos enterado de que todas las viejas marquesinas fueron a la basura entre los años 2005 y 2006», explicó el corporativo, que no ocultó su «profunda decepción» y la de la Asociación de Concejos por lo ocurrido.
Fueron cortadas
Las marquesinas fueron destruidas al no poderse desmontar las estructuras metálicas de cada parada, por lo que tuvieron que ser cortardas para que se retiraran. El problema radicó en que la operación se hizo de tal forma que quedaron «inutilizables».
A la vista de la situación, EA pidió ayer que se compraran nuevas instalaciones para cubrir el vacío que sufren los pueblos. Apenas cuatro o cinco de los 63 existentes en el término municipal de Vitoria tienen en la actualidad algún tipo de protección para que los usuarios de autobuses puedan resguardarse de una climatología adversa.
La postura del PP de desmarcarse de la unanimidad del resto de los grupos municipales provocó polémica en el pleno. Los populares insistieron en que las líneas de autobuses que cubren los pueblos tienen alcance interurbano y no urbano, y son competencia, por tanto, de la Diputación. EA y PNV replicaron esa argumentación e incidieron en la responsabilidad del anterior gobierno municipal del PP en la pérdida de las marquesinas.









