Pese a que ese documento ha sido corregido y ahora fija una separación entre inmuebles de 26 metros, frente a los 17 iniciales, los residentes lo rechazan. Así lo manifestaron ayer a través de la alegación que al final han presentado al plan en el Ayuntamiento.
«No es suficiente la mejora que han hecho. El propio Plan General de Ordenación Urbana de la Vitoria establece que esa distancia de separación debe ser de, al menos, el equivalente a lo que mide el edificio afectado», aseguró Rosa Núñez, vecina de la zona. «Lo único que pretendemos es que cumplan lo establecido y, hasta que no lo hagan, no pararemos», advirtió.









