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Cultura

HUMBERTO SOLÁS, DIRECTOR
«El cine cubano escapó a los esquemas estalinistas»
Participa en la Muestra de Cine y Cooperación de Bilbao: «Con el digital podemos producir más películas; eso es el cine pobre»
23.02.08 -

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«El cine cubano escapó a los esquemas estalinistas»
CINE POBRE. El director cubano Humberto Solás. / MITXEL ATRIO
El director Humberto Solás dirige el Festival Internacional de Cine Pobre de Cuba, que lleva ya cinco ediciones. Es un «lugar de encuentro para exhibir obras alternativas o novedosas que no han podido o no han querido entrar en el circuito comercial y contaminarse». Para el cineasta, las nuevas tecnologías han supuesto el florecimiento de estas cintas independientes, y una «libertad de creación» cada vez mayor. Cuba vuelve a producir nueve o diez películas anuales tras más de una década con solo una, debido al 'descalabro' económico.

-Le tengo que preguntar por Cuba y los cambios que se avecinan.

-No ha ocurrido nada que no viniera ocurriendo desde hace dos años. Se ha confirmado la voluntad de Fidel, pero los cambios se estaban dando. Empezaron por el sector agropecuario. Se respira por todos lados. Hace seis meses mostramos en asamblea nuestros desacuerdos con el actual esquema social y económico; necesita transformaciones urgentes. Yo me quedé sorprendido de cómo sorprendió aquí la noticia, no de la noticia en sí.

-¿No tiene miedo?

-Yo soy muy optimista. Siempre que haya prudencia y sentido común por parte de todos los protagonistas, y que Norteamérica al fin reflexione sobre el futuro inmediato de las relaciones, no hay que temer. Nadie quiere realmente que Cuba sea el escenario de un conflicto civil. La isla se merece el apoyo de la comunidad internacional y que se respeten las decisiones que se tomen en el interior. Todos queremos cambios sin repetir la caída de otros países socialistas.

-¿Sin abandonar la ideología?

-Las ideologías son mutantes. No hay mayor transformador de las ideologías que la propia realidad. Cada contexto elabora nuevos discursos y relaciones. Los modos de producción deben adaptarse y no permanecer como hace 50 años.

-Hablemos de cine. Ha comentado que no depender económicamente da libertad de creación. Pero hay otras dependencias.

-Con el digital, escapándonos de l a parafernalia del 35 mm, harto costosa, podemos producir más películas. Eso es el cine pobre, con presupuestos de menos de 300.000 euros. En Cuba hay películas del ICAI e independientes. Sobre lo otro, el cine cubano escapó a los esquemas estalinistas hace mucho. Mis películas y las de otros, como Gutiérrez Alea, a veces han resultado muy incómodas para las autoridades. Siempre hemos buscado la libertad de expresión para contribuir a la renovación.

-¿Qué supuso la crisis?

-Surgió un cine independiente y alternativo que es extensión de las generaciones anteriores. No es que hubiera una erupción volcánica, sino una corriente anterior.

-¿Eso es el cine pobre?

-La creación de la periferia, hecha con sacrificio, muy pocos recursos y mucha calidad.

-Usted dice que América del Sur es la periferia cultural.

-Eso está en crisis ahora; creo que finalmente se está creando una interacción. Ya a partir de los 60 comienza un espíritu de remodelación de esa subordinación cultural. Un ejemplo es el boom de la novela latinoamericana. Nosotros podemos ser propulsores. Nosotros hicimos cine cámara en mano 30 años antes que el Dogma. Reconózcannos eso.

-¿Y el público?

-Durante la Guerra Fría, a pesar de ser una carnicería global, el cine fue contestatario y ofreció distintas visiones a un público que hasta entonces había sido acéfalo. En los 90 volvió a serlo por la desaparición de esos bloques, la unipolaridad dio paso al triunfo del consumismo y lo comercial. Ha habido un par de generaciones sacrificadas. Pero el cine de autor es posible ahora con las nuevas tecnologías que reducen los costes.
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