
El soul y la lírica «son estilos totalmente incompatibles: el primero es más de garganta, de gritar, mientras que la ópera ha de ser muy técnica y superlimpia», distingue la artista. A sus 20 años, tiene la vista puesta en una prueba que realizará en junio para ingresar en la Escuela Superior de Madrid.
Pero la vocalista mantendrá su voz al servicio de la Gasteiz Big Band «porque el jazz no me supone esfuerzo». Asimismo, hará alguna colaboración en formaciones de hip hop, «pero sólo cuando se trate de amigos muy cercanos».
Asimismo, la intérprete dará una charla el próximo martes en la sede de Amba (Las Escuelas, 10, a las 20.00 horas), en la que contará su experiencia profesional, bajo el título 'Un paseo por la lírica', y cantará fragmentos de ópera.







