
FICHA PERSONAL
-Póngale nota a la Universidad.
-No me atrevería. Es bastante mejor que lo que piensan los universitarios. Y funciona bien. No podríamos tener una sociedad como la nuestra sin una Universidad que no lo hubiera hecho razonablemente bien. No estaría el país como está. Estaría peor. Hay resultados.
-¿Cuáles?
-El 25% de la población activa vasca tiene estudios universitarios, y el 70% los ha hecho en la UPV. ¿Sería concebible que la sociedad funcionara bien si toda esa gente hubiera recibido una formación deficiente? Sinceramente creo que no. ¿Tenemos malos médicos, malas enfermeras, malos profesores, malos periodistas? No. Otra cosa es estar en la 'Champions League'. A eso debemos aspirar. Ahora nos desenvolvemos bastante bien en la liga española, pero nada más.
-¿Podremos llegar a ser una Universidad de prestigio en Europa? ¿A esa 'Champions League'?
-Podemos llegar si hacemos lo necesario. No es lógico que en otras cosas se conozca a Euskadi en toda Europa y en materia universitaria, no. No es lógico. Es el resultado de un estado de cosas, de una historia, pero es cambiable. En ese sentido soy muy optimista.
-¿Qué hay que hacer?
-Si todos tenemos claro que no nos podemos medir con nuestros vecinos de al lado, sino que nuestra medida debe ser de carácter internacional y actuamos en consecuencia, llegaremos a esa situación. No puedo estar mirando de reojo a la Universidad de Cantabria, pensar que ésa es la Universidad con la que me tengo que igualar o a la que tengo superar.
-¿Cómo?
-Hace falta personal que se le reconozca en un contexto internacional. Un futbolista al que sólo lo conocen en la liga española no es de los mejores de Europa. A Casillas lo conocen todos los aficionados europeos. Si en el campo de la Biología Molecular se reconoce a nuestros investigadores en el resto de países europeos, ¿en eso somos buenos! Hace falta que a Juan Ignacio Pérez lo conozca el biólogo que trabaja con bivalvos en Canadá o en Japón para que pueda decir que tiene nivel. Y debe ser así para que la Universidad y el Gobierno nos trate como nos corresponde.
-¿Hay profesionales con ese reconocimiento?
-En ciertas áreas sí, pero en otras no. Y es importante también contar con docentes que investiguen porque los buenos profesores son los que investigan.
-Por tanto, hay que impulsar la investigación.
-Ya se están adoptando las medidas adecuadas. Traemos gente de fuera, se refuerzan las dotaciones para personal investigador. Hemos adquirido el compromiso de crear 25 puestos de investigador al año, suscrito alianzas estratégicas con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, vamos a hacer un parque científico...
Financiación
-¿El Gobierno dedica suficiente dinero a la Universidad?
-Se dedica más dinero que antes y eso es bueno, pero espero que le dediquemos mucho más. Cuando llegué a este despacho, el presupuesto de la UPV era de 300 millones de euros; ahora es de 450. No me puedo quejar. Me gustaría que fueran 600. Sabría cómo gastarlo.
-Y no se queja.
-Al asumir el cargo dije que las paredes de la Universidad se caían. No me he vuelto a quejar. He planteado: ¿qué Universidad queremos? Ésta; pues para eso hace falta este esfuerzo económico. ¿Que queremos esta otra? Entonces podemos hacer menos esfuerzo.
-¿A qué dedicaría el dinero?
-Hay ciertas obras que he tenido que dejar para el siguiente plan plurianual porque no nos ha llegado el dinero. Me gustaría disponer de más dinero para incentivar a los profesores vía complementos. Me gustaría traer más investigadores de fuera. Me gustaría que el parque científico acabara su construcción antes.
-Su relación con el Departamento de Educación es buena. Eso ha facilitado que la Universidad tenga, por fin, una financiación estable.
-No ha llovido del cielo. Hay mejores relaciones con el Gobierno de las que ha habido en muchos años. Quizás eso ha facilitado que se puedan desarrollar ciertos proyectos. Pero se ha hecho un trabajo muy importante desde la Universidad en el sentido de articular un discurso y poner ideas encima de la mesa. No cabe pensar que tener más presupuesto es fruto de que las relaciones son mejores.
-Los profesores sí piden más dinero. Durante su mandato ha sido el principal motivo de conflicto -hubo dos huelgas-. ¿Deben ganar más?
-¿Ganamos lo equivalente a lo que ganan los funcionarios de la Administración vasca? No. ¿Deberíamos ganarlo? Sí. ¿Estamos dispuestos a afrontar un proceso de homologación con todas las consecuencias?... Tiene contrapartidas: de entrada supondría establecer perfiles lingüísticos para todos y controles de presencia y horarios distintos.
-Se han aprobado los nuevos complementos salariales. Han llegado a más profesores, pero hay muchas quejas por la valoración de méritos.
-Es un asunto complicado. Es un proceso de evaluación externa y es difícil que deje contentos a todos. En algunos casos las quejas son razonables, pero no en todos. Lo cierto es que hay un aumento importante del gasto en complementos. La percepción media es de 5.500 euros anuales y la reivindicación sindical era de 6.000.
-La UPV camina hacia la convergencia europea, el 'proceso de Bolonia'. Intente explicarlo.
-Se trata de que el título de alguien que estudie aquí valga en cualquier país europeo. Eso quiere decir que todas las carreras deben cumplir unos requisitos comunes de estructura de estudios, duración y forma de enseñar. Pero no es uniformizar. Cada universidad da una orientación a sus estudios.
-¿Por qué entonces la oposición tan fuerte del sindicato de estudiantes Ikasle Abertzaleak?
-La oposición no tiene nada que ver con Bolonia. Tiene que ver con otros factores de naturaleza política. Hay cosas que no entenderé jamás, que alguien se pueda oponer a Bolonia con un discurso nacionalista prescindiendo del hecho de que los títulos que impartimos en la actualidad datan de la época de Franco en su estructura y concepción.
La batalla del metro
-Está a punto de terminar su mandato. ¿En qué ha avanzado la Universidad desde que llegó al cargo?
-Ha mejorado todo, aunque pueda sonar a bilbainada. Hay 50 másteres oficiales, entre los aprobados y los que se están impartiendo ya, y todos han superado una evaluación rigurosa de calidad. Hemos aumentado un 50% los presupuestos docentes. En 2008 dedicaremos un millón de euros a innovación docente, a adaptación a los créditos europeos. Se ha avanzado en investigación, hemos pasado de tres patentes registradas en 2003 a 33 en el último año...
-¿Qué queda por hacer?
-Lo más importante que tenemos ahora entre manos es la reforma de la oferta de estudios de grado, lo que ahora son licenciaturas. Tiene una trascendencia enorme de cara al futuro.
-¿La UPV tendrá que suprimir carreras por el descenso de alumnos?
-Sería difícil mantener todos los títulos con el sistema actual: cada carrera como un compartimento estanco. Pero con la estructura 'en árbol' que hemos diseñado es posible. Es una fórmula en la que los primeros cursos son comunes para alumnos de varias carreras. Ya funciona un modelo similar en Ciencias Sociales y de la Comunicación.
-Primeros cursos comunes para tener suficientes estudiantes.
-Todos los títulos deberán satisfacer un ratio profesor-alumno de uno a trece, el actual, para ser sostenibles. En caso contrario, haría falta un esfuerzo económico muy alto. Con el esquema que manejamos de agrupar carreras en los primeros cursos, hemos hecho números y es posible.
- ¿Un lujo, no? Recuerdo las clases de Periodismo con 250 alumnos.
-Comparado con otros tiempos, sí.
-También habrá que competir por atraer estudiantes.
-Tiene su contrapartida. Cada estudiante que entra, con la matrícula paga sólo el 25% o el 30% del coste de los estudios. Traer gente es caro. Hay que atraer alumnos, pero sobre todo en el postgrado, porque es donde puedes hacer una oferta diferenciada, ser competitivo. Y puestos a ello me gustaría que fueran extranjeros, por la diversidad cultural que aportan.
-Pero ¿es compatible avanzar hacia una Universidad euskaldun y captar extranjeros?
-La oferta de estudios en castellano no va a disminuir y en inglés es creciente. Se ha avanzado en el plurilingüismo, impartimos 44 asignaturas en inglés cuando hace 4 años no se daba ninguna. No descartaría que en un plazo no muy largo haya grados íntegros en inglés. Hay una propuesta sobre la mesa.
-Ha dicho en varias ocasiones que no es sostenible impartir la misma carrera en castellano y euskera.
-He dicho que no se puede repetir el mismo título en castellano y euskera en diferentes centros.
-¿Se podrá estudiar en los dos idiomas todas las titulaciones?
-¿Mantener la presencia del castellano en todas las carreras? Sí, pero quizás la intensidad de la oferta como hasta ahora, no. Tengo mis dudas con los estudios de Magisterio en castellano. También tengo dudas de que podamos dar otras carreras íntegramente en euskera. Habrá que hacer excepciones a la norma porque no se pueden sostener grupos de cinco estudiantes, eso lo entiende cualquiera.
-Apostó por crear tres áreas universitarias en Bilbao: Ingenieros, Medicina y Económicas. ¿Traerá beneficios a la UPV?
-Hay una escena de 'El silencio de los corderos' en la que Hannibal Lecter le dice a la detective que sólo se valora y se desea lo que se ve. La Universidad está en todas partes, es como el aire, nos rodea, nos impregna. Y sin embargo, no se nos ve. Nuestra presencia en la capital más poblada de la comunidad es muy difusa. Pretendemos que la visibilidad sea mayor.
-¿Crear esas nuevas áreas perjudica al campus de Leioa?
-No. No ha sido el acta de defunción de Leioa como decían. Las pruebas lo demuestran. De hecho, donde hay obras es en Leioa. En la ladera se construye el Arboretum, la zona central del campus se ha reformado ya. La Facultad de Ciencias de la Comunicación se empezará a reformar en dos meses. Y hay que iniciar el parque científico.
-Queda por resolver el problema del transporte a Leioa.
-Ha mejorado el Bizkaibus con más frecuencias y destinos. Las obras del tranvía empiezan el año que viene. Pero, antes o después, tiene que haber metro. Hay muchos proyectos ferroviarios en marcha, y el campus no debería quedar sin conexiones. Habrá que dar la batalla.







