
Libros, revistas, películas, objetos para decorar la casa y peluches se ofrecieron a los paseantes durante la soleada jornada. «Esta idea es fenomenal. Hay que ayudar a estas mascotas, que luego son las más agradecidas», comentó Amaia Maza, una vecina que acudió a la cita junto a su fiel perra 'Keni', de sólo año y medio.
Desde las diez de la mañana hasta las ocho de la tarde, una treintena de voluntarios se turnaron para atender los puestos. Estaban a rebosar. Y es que, en ellos se acumulaban objetos donados por particulares que desean aportar su granito de arena a esta causa. También hubo un 'stand' informativo para aquellos que quisieran hacer alguna aportación económica o saber qué pasos hay que seguir para adoptar un animal. Asimismo, dos grandes paneles con el lema 'Danos una oportunidad' detallaban las características de varios perros y gatos pendientes de que alguien les abra un hueco en su vida.
La protectora SOS Bilbao, que lleva ya casi un lustro buscando hogar a mascotas abandonadas, recauda entre 1.500 y 2.000 euros en cada edición de su rastrillo solidario. Aunque miembros del colectivo habían marcado unos precios orientativos, dejaron un amplio «margen para la negociación». Los beneficios obtenidos durante la jornada irán a parar de forma íntegra a curar, vacunar, alimentar y esterilizar a las animales sin hogar antes de entregarlos en adopción. Estas acciones implican un fuerte desembolso económico, y la asociación carece de «todo tipo de subvención», recuerda Eduardo Gallo, uno de los miembros del colectivo.
«Son necesarios»
Gran amante de los animales, Félix Muñoz adquirió varios peluches para tener un detalle con «su señora». Vecino de Sestao, este jubilado no se pierde ningún evento de este tipo. Le gustan los perros, pero sólo tiene «canarios» porque vive en un piso, y opina que los canes necesitan espacios más amplios. «Iniciativas así están muy bien. Son necesarias para concienciar a la gente», expresó.





