Aunque el futuro del paso elevado sigue en el aire, el pleno sí fue capaz de respaldar unánimemente la petición de la asociación de discapacitados físicos para que se cumplan las recomendaciones del Ararteko en lo que se refiere a la eliminación de barreras arquitectónicas y se elabore un nuevo plan cuatrienal que recoja las obras no ejecutadas.









