De confirmarse esta decisión, sería la segunda vez que la CNE da la espalda a Iberdrola y la razón a ACS, presidida por Florentino Pérez. Ya en el primer expediente, el regulador permitió a la constructora ejercer sus derechos de voto sin apenas restricciones, pese a estar presente a la vez en dos empresas competidoras: la eléctrica vasca y Unión Fenosa, de la que posee un 45%. El grupo que dirige Sánchez Galán había exigido que no se le dejase votar por encima del 3% con el argumento de que los precedentes existentes así lo establecían: el BBVA, por ejemplo, tuvo que elegir entre estar en el consejo de la propia Iberdrola o en el de Repsol; y lo mismo ocurrió con La Caixa, presente a la vez en Endesa y Gas Natural. En cuanto a los derechos de voto, la CNE les dejó ejercerlos por encima del 3% en algunos casos concretos, aunque no con tanta amplitud como a ACS.
En esta ocasión, Iberdrola justifica su petición de reabrir el expediente en que se han producido dos cambios: que ACS consolida en sus cuentas Fenosa y que ha negociado con EDF un asalto a la eléctrica vasca. La CNE vuelve a desoírle.






