
Los primeros vizcaínos en ser convocados a la firma de la compra de los terrenos por parte del Estado serán los particulares afectados en Lemoa y Amorebieta, a quienes Adif -el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, una sociedad estatal- ha convocado los días 5 y 6 de marzo en sus respectivos ayuntamientos, ambos con alcaldes del PNV, para sellar los acuerdos.
El acto de levantamiento de las actas previas de ocupación, por las que se transfiere la propiedad de los suelos al Estado para la construcción de la 'Y' vasca, se ha desarrollado en otras ocasiones con polémica. En Legutiano, el alcalde de EA se negó a firmar como testigo del acto protocolario al grito de «Gora Euskadi!» tras significarse contrario al TAV. La Subdelegación del Gobierno en Vizcaya no descarta que en las próximas semanas se produzcan nuevos actos similares en el resto de localidades atravesadas por el tren de alta velocidad en la provincia, dado que la resolución de las alegaciones presentadas por los particulares a los procesos de expropiación se encuentra «muy avanzada».
El colectivo AHT Gelditu!, contrario al TAV, criticó ayer en una rueda de prensa en San Sebastián que los escritos ciudadanos «se han despachado sin la más mínima argumentación» e invitaron a los afectados a «mostrar firmeza, rechazar los acuerdos previos y exigir el cumplimiento del proceso legalmente establecido para las expropiaciones». En las localidades de Amorebieta y Lemoa, cerca del 80% de los propietarios cuyas tierras se ven afectadas han sido asesorados por expertos contratados por el Ayuntamiento y se han alcanzado ya los primeros acuerdos verbales con el Ministerio de Fomento.
ELA pide que se paralice
Mientras las obras de la 'Y' vasca están en desarrollo en Álava y a punto de entrar en fase de ejecución en Vizcaya y Guipúzcoa, el sindicato nacionalista ELA reiteró ayer su postura contraria a la infraestructura que, a su juicio, «no va a dar respuesta ni al movimiento de personas ni al transporte de mercancías».
El portavoz Mikel Noval demandó la «paralización» del proyecto y apuntó que sería «más eficaz» acometer «la mejora de la red ferroviaria actual». ELA cuestionó las previsiones efectuadas por el Departamento vasco de Transportes, que indican que el TAV entre las capitales vascas permitirá sacar de la carretera 6.000 vehículos diarios, muchos de ellos camiones de carga.
El alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, por su parte, salió ayer en defensa de la red ferroviaria de alta velocidad. «Anhelo ver el tren entrando por Abando», dijo, tras acusar a la «izquierda radical» contraria al TAV de pretender «que seamos la aldea de Astérix y Obélix y que vayamos en taparrabos y albarcas».







