El conflicto se remonta al 8 de noviembre de 2007. Populares y socialistas convocaron un pleno extraordinario para aprobar un nuevo reglamento municipal para Getxo. Esta normativa dicta las reglas de funcionamiento del Ayuntamiento y la que presentaron PP y PSE determinaba que las mociones aprobadas en el pleno fuesen vinculantes y no meras declaraciones de intenciones. Durante los meses transcurridos de legislatura, la oposición ha hecho valer su mayoría frente al equipo de gobierno aprobando decenas de mociones que el alcalde se niega a aplicar al considerar que no está obligado a ello amparándose en un informe jurídico.
«Tremenda tristeza»
PP y PSE no dan validez a este argumento. «La aprobación es de obligado cumplimiento», reiteró ayer Marisa Arrúe, portavoz popular. Esta edil confesó que «nos da una tremenda tristeza tomar esta vía, pero no nos ha quedado más remedio, porque el alcalde quiere imponer su ley». El portavoz socialista, Luis Almansa, aseveró que «nos hemos visto obligados a buscar el amparo judicial ante un alcalde insumiso y rebelde». En su opinión, «es evidente que lo que pretende Landa es continuar con la política clientelar, oscurantista y autoritaria que inició en Getxo su antecesor Iñaki Zarraoa».





