La responsable foral agraria explicó que la regulación de la circulación rodada por caminos y pistas forestales introducida en la nueva normativa «no es la más adecuada» para el control de su vigilancia. Recordó que el PNV pidió que las rutas rodadas forestales debían ser vedadas al libre tránsito, y utilizables sólo por vehículos autorizados. Sin embargo la norma no limita la circulación «si los vehículos usan vías acondicionadas», por lo que propicia de hecho las infracciones.
Beltrán de Heredia añadió que el control del cumplimiento de las limitaciones de uso del espacio forestal, que fueron introducidas por la normativa que sustituyó el año pasado a la de 1986 es difícil. Indicó que, aunque existen 47 guardas forestales, se trata de un colectivo insuficiente para controlar las 187.000 hectáreas que ocupan los montes. Explicó que esa gran extensión de arbolado, al ser de propiedad pública en su mayoría, depende casi íntegramente de la vigilancia que puedan hacer los guardas forales.









